San Colmán, llamado Mac Duagh por el nombre de su padre, nació hacia el año 560 en Kiltartan, en el oeste de Irlanda, en la actual región de Galway. Pertenecía a una familia noble del lugar. Vivió primero como ermitaño en las islas de Aran, frente a la costa, donde construyó dos pequeñas iglesias, y más tarde buscó todavía mayor soledad en la región del Burren, un paisaje de roca caliza al norte de Galway. Allí pasó varios años en oración y penitencia acompañado, según la tradición, de un solo discípulo.
Hacia el año 610 fundó un monasterio en Kilmacduagh, nombre que significa precisamente «la iglesia del hijo de Duagh», con el apoyo del rey local, que era pariente suyo. El monasterio se convirtió en centro religioso de la región y en sede de una diócesis, de la que Colmán es considerado el primer obispo. La tradición irlandesa conserva muchas historias populares sobre él, en las que aparece rodeado de animales, como un gallo que le despertaba para rezar y un ratón que no le dejaba dormirse.
Murió hacia el año 632. En Kilmacduagh se conservan las ruinas del conjunto monástico medieval, con una notable torre redonda. Es patrono de la diócesis de Kilmacduagh y muy venerado en el condado de Galway.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.