Cesáreo nació hacia el año 470 cerca de Chalon-sur-Saône, en la Galia, en una familia galorromana. Muy joven ingresó en el clero y después en el célebre monasterio de la isla de Lérins, frente a la costa de Provenza, donde llevó una vida austera que llegó a afectar su salud. Enviado a Arlés para recuperarse, fue ordenado sacerdote y en el año 502 elegido obispo de esa ciudad, entonces una de las sedes más importantes de la Galia.
Gobernó la diócesis durante cuarenta años, en una época de dominio visigodo, ostrogodo y finalmente franco, y fue acusado y desterrado en algunas ocasiones por motivos políticos. Fue un gran predicador: compuso numerosos sermones sencillos y prácticos para instruir al pueblo, y los difundió para que otros sacerdotes pudieran leerlos en sus parroquias. Presidió varios concilios, entre ellos el de Orange del año 529, que fijó la doctrina de la Iglesia sobre la gracia frente al semipelagianismo. Recibió del papa el palio y el título de vicario apostólico para la Galia.
Fundó en Arlés un monasterio de mujeres, que confió a su hermana Cesaria, y escribió para él una regla, una de las primeras redactadas específicamente para monjas en Occidente. También organizó la atención a los pobres, los enfermos y los cautivos. Murió en Arlés el 27 de agosto del año 542. Es considerado uno de los grandes pastores de la Iglesia en la Galia de la Antigüedad tardía.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.