Amadeo nació hacia 1110 en el castillo de Chatte, en el Delfinado, en el sureste de Francia, en una familia noble. Cuando tenía unos ocho años su padre ingresó en la abadía cisterciense de Bonnevaux, y el niño lo acompañó para educarse allí; luego pasaron un tiempo en Cluny. Más tarde Amadeo sirvió en la corte del emperador Enrique V, hasta que decidió hacerse monje en Claraval, bajo la dirección de san Bernardo, donde permaneció catorce años.
En 1139 san Bernardo lo envió como abad a Hautecombe, en Saboya, un monasterio que acababa de adoptar la reforma cisterciense y atravesaba graves dificultades económicas, que él logró superar con buena administración. En 1144 fue nombrado obispo de Lausana, en la actual Suiza, cargo que aceptó por obediencia al papa. Allí se ocupó de la formación de los jóvenes y del clero, y tuvo que enfrentarse a los abusos de nobles locales contra los bienes de la Iglesia. Fue también corregente de Saboya mientras el conde Amadeo III participaba en la segunda cruzada, y el emperador Federico Barbarroja lo nombró canciller de Borgoña.
Se conservan de él ocho homilías sobre la Virgen María, apreciadas en la tradición cisterciense por su riqueza teológica y su belleza literaria. Murió en Lausana el 27 de agosto de 1159. Su culto, antiguo en la región, fue aprobado oficialmente en 1903. Se le venera especialmente en la diócesis de Lausana, Ginebra y Friburgo y en la orden cisterciense.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.