San Amancio fue el tercer obispo de Como, en el norte de Italia, en la primera mitad del siglo V. Sucedió a san Provino, muerto hacia el año 420, en una época en que la Iglesia de esta ciudad a orillas del lago de Como se estaba organizando. Una tradición posterior le atribuye un origen lejano y un parentesco con la familia imperial, pero se trata de noticias que no pueden comprobarse.
Lo mejor documentado de su episcopado es la construcción de una basílica dedicada a los apóstoles Pedro y Pablo, para la que, según la tradición, trajo reliquias de los dos apóstoles desde Roma. El templo se levantó fuera de la ciudad y sirvió de lugar de sepultura para los primeros obispos. Siglos más tarde fue reconstruido en estilo románico y dedicado a san Abundio, que había sido colaborador de Amancio y le sucedió como obispo hacia el año 450. Esa iglesia, la basílica de Sant'Abbondio, es hoy uno de los grandes monumentos románicos de Lombardía.
Amancio murió un 8 de abril, probablemente hacia el año 448. Sus reliquias, conservadas durante siglos en la iglesia que él mismo construyó, fueron trasladadas en 1590 a la iglesia de los jesuitas de Como. Se le recuerda como uno de los fundadores de la tradición cristiana de la ciudad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.