
Ghebre Miguel, nombre que significa «siervo de Miguel», nació hacia 1791 en Dibo, en la región etíope de Gojjam. Se hizo monje de la Iglesia ortodoxa etíope y llegó a ser uno de sus teólogos más reconocidos, maestro en Gondar. Su estudio de la Escritura y de los Padres lo llevó a cuestionar la doctrina sobre la naturaleza de Cristo vigente en su Iglesia.
En 1841 formó parte de una delegación etíope que viajó a Egipto para pedir un nuevo obispo al patriarca copto de Alejandría. En ese viaje, en el que también visitó Roma y Jerusalén, trató con el misionero vicenciano san Justino de Jacobis. A su regreso pidió ser recibido en la Iglesia católica, se convirtió en estrecho colaborador del misionero, ayudó a formar sacerdotes y trabajó en la traducción de textos religiosos al ge'ez y al amárico. En 1851 fue ordenado sacerdote y entró en la Congregación de la Misión.
Poco después el obispo ortodoxo Abuna Salama y el futuro emperador Teodoro II desataron una persecución contra los católicos. Ghebre Miguel fue encarcelado en 1854, torturado para que renegara y obligado a seguir encadenado al ejército en sus campañas durante meses. Agotado por los malos tratos, murió en agosto de 1855 cerca de Cerecca-Ghebaba. Pío XI lo beatificó en 1926. Es venerado por los católicos de Etiopía y Eritrea.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.