
Claudio José Jouffret de Bonnefont nació en Gannat, en el centro de Francia, el 23 de diciembre de 1752. Tras ingresar en el seminario de Clermont pasó a la Sociedad de San Sulpicio, dedicada a la formación del clero, y en ella fue ordenado sacerdote. Trabajó como formador en los seminarios de Orleans, Tulle y Clermont, y en 1790 fue nombrado superior del seminario menor de Autun.
Al aplicarse la Constitución Civil del Clero, que la Iglesia había condenado, se negó a prestar el juramento exigido y a reconocer al obispo constitucional, por lo que tuvo que dejar el seminario. Siguió ejerciendo su ministerio de forma discreta hasta que fue detenido. Como cientos de sacerdotes refractarios, fue condenado a la deportación y trasladado a Rochefort, en la costa atlántica, donde los presos eran hacinados en viejos barcos negreros anclados frente a la isla de Aix, a la espera de ser enviados a la Guayana. Las condiciones a bordo eran terribles: hambre, frío, epidemias y malos tratos causaron la muerte de la mayoría.
Murió allí el 10 de agosto de 1794, el mismo día que el capuchino Francisco François y el cartujo Lázaro Tiersot. Los tres forman parte de los 64 mártires de los pontones de Rochefort beatificados por Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.