Gertrudis Prosperi nació el 19 de agosto de 1799 en Fogliano, cerca de Cascia, en la región italiana de Umbría, en una familia de origen noble pero de recursos modestos. A los veinte años ingresó en el monasterio benedictino de Santa Lucía de Trevi, donde tomó el nombre de María Luisa Angélica.
En la comunidad desempeñó con dedicación oficios muy diversos: enfermera, sacristana, encargada de las cuentas y de la acogida de huéspedes. En 1837 fue elegida abadesa y gobernó el monasterio con firmeza y bondad, procurando una observancia fiel de la regla de san Benito. Su vida espiritual estuvo marcada por la adoración eucarística, la contemplación de Cristo crucificado y una confianza grande en su misericordia. Vivió experiencias místicas intensas, acompañadas de pruebas interiores y de la incomprensión de algún director espiritual, que soportó con paciencia.
Murió en Trevi el 12 de septiembre de 1847, a los 48 años. Fue beatificada en Spoleto el 10 de noviembre de 2012. Su memoria se conserva sobre todo en Trevi y en la diócesis de Spoleto-Norcia, así como en la familia benedictina.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.