Salve
La antífona con que la Iglesia saluda a María como Madre de misericordia; cierra el rosario.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.
Dios te salve.
A ti clamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro
muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las divinas promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Cuándo se reza
Al terminar el rosario, al acabar el día y en los funerales, donde se canta al despedir al difunto.
De dónde viene
Antífona «Salve Regina», siglo XI, atribuida a Hermann de Reichenau. Versión castellana tradicional.
Ocasiones
Las de siempre A la Virgen Rosario y devociones Por los difuntos
Se reza junto a
Ave María
El saludo del ángel y de su prima Isabel, con la petición que le añadió la Iglesia.
Bajo tu amparo (Sub tuum praesidium)
La oración mariana más antigua que se conoce: un papiro egipcio del siglo III.
Letanías de la Virgen (lauretanas)
La lista de títulos de María que se canta al final del rosario, respondiendo «ruega por nosotros».
Se reza en estas novenas
Novena por un difunto
Los nueve días después de una muerte: lo que se reza en casa cuando se va la gente.
Novena a la Virgen de Montserrat
A la Moreneta de la montaña serrada, patrona de Cataluña.