Día 4 de 9
Cuarto día — La puerta abierta
Oración de todos los días
Señor, mi hijo está lejos.
Yo ya he dicho todo lo que tenía que decir.
Habla tú, por donde yo no llego.
Y mientras, cállame la boca
y dame paciencia larga.
Amén.Lectura del día
20 Con esta resolución se puso en camino para la casa de su padre. Estando todavía lejos, viole su padre, y enterneciéronsele las entrañas, y corriendo a su encuentro le echó los brazos al cuello, y le dio mil besos. 21 Díjole el hijo: Padre mío, he pecado contra el cielo, y contra ti: ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. 22 Mas el padre, por respuesta, dijo a sus criados: Presto, traed aquí luego el vestido más precioso que hay en casa, y ponédsele, ponedle un anillo en el dedo, ycalzadle las sandalias: 23 y traed un ternero cebado, matadlo, y comamos, y celebremos un banquete: 24 pues que este hijo mío estaba muerto, y ha resucitado: habíase perdido, y ha sido hallado. Y con eso, dieron principio al banquete.
Meditación del día 4
Lo importante es que sepa que puede volver sin dar explicaciones.
El hijo pródigo vuelve con un discurso preparado: he pecado, no merezco ser tu hijo, trátame como a un jornalero. El padre no le deja terminar. Lo ve de lejos, corre, lo abraza y lo besa antes de que diga nada. Luego manda traer ropa nueva, anillo, sandalias y una fiesta.
Lo que más pesa en esta escena no es el perdón, sino la prisa del padre. Había estado esperando. Miraba el camino. Y cuando el hijo aparece, no le pide explicaciones ni le pone condiciones. Eso no significa que todo dé igual; significa que la relación vale más que tener razón.
Muchos hijos no vuelven porque piensan que en casa les espera un juicio. Que se va a hablar de todo lo que hicieron mal, que habrá un «te lo dije», que tendrán que justificarse. Asegúrate de que tu hijo sepa, con palabras claras, que puede venir cuando quiera sin dar explicaciones. Díselo por escrito si no puedes de otra manera. La puerta abierta solo sirve si él sabe que está abierta.
Petición
Que mi casa esté abierta
y que él lo sepa.
Amén.Oración final
Santa Mónica, que rezaste diecisiete años,
ruega conmigo por mi hijo.Señor, tú conoces el camino de vuelta
mejor que yo.
Tráelo cuando sea su hora.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.