Día 5 de 9
Quinto día — No había lugar
Oración de todos los días
Benignísimo Dios de infinita caridad,
que tanto amaste a los hombres
que les diste en tu Hijo la prenda de tu amor:
te damos gracias por ese beneficio inmenso.Dígnate, Señor, disponer nuestros corazones
para recibir en ellos al que viene a nacer.Ven, Salvador nuestro, no tardes;
ven a esta casa, que te espera.
Amén.Meditación del día 5
La frase más dura del relato no es la del frío: es que no había lugar para ellos. Una puerta tras otra que no se abre.
Esta noche conviene preguntarse a quién no le hemos abierto nosotros.
Petición
Niño Jesús, que no encontraste posada:
danos sitio en el corazón para el que estorba,
y valor para abrir la puerta de esta casa
a quien esta Navidad no tiene dónde ir.
Amén.Oración final
Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.Oh sapientísimo Verbo del Padre,
ven a enseñarnos la prudencia.
Oh Emmanuel, Dios con nosotros,
ven a estar con nosotros.Y tú, Virgen María, y tú, san José,
rogad por esta casa
que os espera cada diciembre.
Amén.
Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.