Día 3 de 9

Tercer día — José, el que se quedó

  1. Oración de todos los días

    Benignísimo Dios de infinita caridad,
    que tanto amaste a los hombres
    que les diste en tu Hijo la prenda de tu amor:
    te damos gracias por ese beneficio inmenso.

    Dígnate, Señor, disponer nuestros corazones
    para recibir en ellos al que viene a nacer.

    Ven, Salvador nuestro, no tardes;
    ven a esta casa, que te espera.
    Amén.

  2. Meditación del día 3

    José tuvo motivos para irse y se quedó. No dijo una palabra en todo el Evangelio: lo suyo fue estar, trabajar y callar a tiempo.

    Muchas casas se sostienen por alguien así, que nadie nombra.

  3. Petición

    San José, patrono de las familias:
    que en esta casa haya alguien que se quede
    cuando lo fácil sea marcharse.
    Bendice a los que trabajan por nosotros sin que se les dé las gracias.
    Amén.

  4. Oración final

    Dulce Jesús mío, mi niño adorado,
    ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

    Oh sapientísimo Verbo del Padre,
    ven a enseñarnos la prudencia.
    Oh Emmanuel, Dios con nosotros,
    ven a estar con nosotros.

    Y tú, Virgen María, y tú, san José,
    rogad por esta casa
    que os espera cada diciembre.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.