Día 4 de 9

Cuarto día — Por los noes

  1. Oración de todos los días

    Gracias, Señor.

    Salió bien, y he vuelto a decírtelo.
    Que no se me olvide este favor
    cuando vuelvan los problemas,
    ni se me olvide contarlo para que otros esperen.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Isaías 55,8-11

    8 Que los pensamientos míos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son los caminos míos, dice el Señor; 9 sino que cuanto se eleva el cielo sobre la tierra, así se elevan mis caminos sobre los caminos vuestros, y mis pensamientos sobre los pensamientos vuestros. 10 Y al modo que la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, y la penetran, y la fecundan, a fin de que dé simiente para sembrar y pan que comer, 11 así será de mi palabra una vez salida de mi boca: no volverá a Mí vacía, sino que obrará todo aquello que Yo quiero, y ejecutará felizmente aquellas cosas a que Yo la envié.
  3. Meditación del día 4

    Algunas cosas que pedí y no me diste, hoy lo agradezco. Entonces no lo entendía.

    Dios dice por medio de Isaías que sus planes no son nuestros planes ni sus caminos nuestros caminos. Y lo compara con la lluvia, que baja, empapa la tierra y no vuelve sin haber hecho fruto. A veces cae donde no la esperábamos, y a veces no cae donde la pedíamos.

    Casi todos tenemos algún no que con el tiempo agradecemos. El trabajo que no conseguiste y que te habría llevado a una empresa que quebró. La relación que terminó y que te habría hecho daño. El viaje que se canceló. En su momento dolió, y se rezó con rabia. Hoy se ve distinto.

    Esto hay que decirlo con cuidado: no todo no tiene una explicación bonita. Hay pérdidas que nunca se entienden, y nadie debería decirle a una madre que perdió un hijo que eso fue para bien. Pero cuando uno sí puede reconocer un no que lo protegió, vale la pena agradecerlo. Y aprender de él a confiar un poco más la próxima vez que la respuesta sea negativa.

  4. Petición

    Gracias por los noes que me salvaron de algo.
    Amén.

  5. Oración final

    A ti, oh Dios, te alabamos,
    a ti, Señor, te reconocemos.

    Gracias, Señor, por lo recibido.
    Que sepa agradecer siempre
    y no solo pedir.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.