Día 3 de 9
Tercer día — Los que cargan el anda
Oración de todos los días
Señor de los Milagros,
Cristo moreno de las paredes que no cayeron:
aquí estoy con mi fe y con mi miedo.Tú te quedaste en pie cuando todo se vino abajo.
Sostén lo que en mi vida se está cayendo.En ti confío, Señor.
Amén.Lectura del día
1 Hermanos, si alguno, como hombre que es, cayere desgraciadamente en algún delito, vosotros los que.sois espirituales, al tal instruidle con espíritu de mansedumbre, haciendo cada uno reflexión sobre sí mismo, y temiendo caer también en la tentación. 2 Comportad las cargas unos de otros, y con eso cumpliréis la Ley de Cristo. 3 Porque si alguno piensa ser algo, se engaña a sí mismo, pues verdaderamente de suyo es nada. 4 Por lo tanto, examine cada uno sus propias obras, y así si halla que son rectas tendrá entonces motivo de gloriarse en sí mismo solamente, y no respecto de otro. 5 Porque cada cual al ir a ser juzgado cargará con su propia carga.
Meditación del día 3
Miles de cargadores llevan durante horas un anda de casi una tonelada, por turnos y sin mirar quién va delante.
Pablo dice dos cosas que parecen contradecirse: lleven las cargas unos de otros, y cada uno cargará con su propio peso. No se contradicen. Hay un peso que es tuyo y nadie te lo puede quitar, y hay otro que se vuelve imposible si te toca solo.
Los cargadores del Señor de los Milagros se organizan en cuadrillas y se turnan. Nadie lleva el anda las horas enteras: cuando uno ya no puede, otro se pone en su sitio. No es un acto de fuerza heroica, es una forma de organización. Y eso es lo que suele faltar en las familias.
Piensa en quién está cuidando al abuelo enfermo en tu casa. Casi siempre es una sola persona, muchas veces una hija o una nuera, que dejó su trabajo y ya no duerme bien. Los demás llaman de vez en cuando y opinan. Hoy no basta con rezar por ella: pregúntate qué turno puedes tomar tú, aunque sea un fin de semana al mes o una parte de los gastos.
Petición
Enséñanos a cargar por turnos lo que pesa en la familia,
sin que a uno solo le toque siempre.
Amén.Oración final
Señor de los Milagros,
Cristo de Pachacamilla:
bendice al Perú y a los peruanos donde estén.Da salud a los enfermos, trabajo a los que no tienen,
paz a las familias divididas
y consuelo a los que hoy lloran.En ti confío.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.