Día 6 de 9
Sexto día — Por los que emigran al norte
Oración de todos los días
Santo Niño de Atocha,
Niño peregrino:ve a donde yo no puedo ir,
entra donde yo no puedo entrar,
y lleva lo que hace falta a los míos.
Amén.Lectura del día
5 Dichoso aquel que tiene por protector al Dios de Jacob, el que tiene puesta su esperanza en el Señor Dios suyo, 6 Criador del cielo y de la tierra, del mar y de cuanto ellos contienen: 7 el cual mantiene eternamente la verdad de sus promesas, hace justicia a los que padecen agravios, da de comer a los hambrientos. El mismo Señor da libertad a los que están encadenados. 8 El Señor alumbra a los ciegos. El Señor levanta a los caídos: ama el Señor a todos los justos. 9 El Señor protege a los peregrinos: amparará al huérfano y a la viuda, y desbaratará los designios de los pecadores.
Meditación del día 6
Muchos le rezan antes de intentar cruzar la frontera, y dejan su foto en el santuario.
Este salmo describe a un Dios que hace justicia a los oprimidos, da pan a los hambrientos, libera a los cautivos y protege a los extranjeros. Y añade: sostiene al huérfano y a la viuda, y trastorna el camino de los malvados. No es un Dios neutral ante la injusticia.
Muchos migrantes mexicanos y centroamericanos visitan el santuario de Plateros antes de intentar cruzar hacia Estados Unidos. Dejan su foto o una carta, y algunos vuelven años después a dar gracias. Para ellos el Santo Niño es un compañero de camino en uno de los viajes más peligrosos del continente: el desierto, el río, los coyotes, el crimen organizado, la deportación.
No es una devoción ingenua: quienes la tienen saben bien a lo que se arriesgan. Pide hoy por los que están cruzando, por los que fueron secuestrados o extorsionados en el camino y por los que murieron sin que nadie supiera su nombre. Y si vives en un país de llegada, recuerda que el mismo Dios que protege al extranjero te pedirá cuentas de cómo lo trataste.
Petición
Cuida a los que cruzan el desierto y el río,
y que nadie los explote.
Amén.Oración final
Santo Niño de Atocha,
Niño peregrino y consuelo de los cautivos:
acompaña a los que van de camino,
visita a los presos,
guarda a los que trabajan bajo tierra
y bendice a nuestras familias.
Amén.
Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.