Día 7 de 9

Séptimo día — Por los secuestrados y desaparecidos

  1. Oración de todos los días

    Santo Niño de Atocha,
    Niño peregrino:

    ve a donde yo no puedo ir,
    entra donde yo no puedo entrar,
    y lleva lo que hace falta a los míos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Jeremías 31,15-17

    15 Esto dice el Señor: Se han oído allá en lo alto voces de lamentos, de luto y de gemidos, y son de Raquel, que llora a sus hijos, ni quiere admitir consuelo en orden a la muerte de ellos, visto que ya no existen. 16 El Señor dice así: Cesen tus labios de prorrumpir en voces de llanto, y tus ojos de derramar lágrimas; pues por tu pena recibirás galardón, dice el Señor: y ellos volverán de la tierra enemiga. 17 Y para tus últimos días te queda la esperanza, dice el Señor, de que tus hijos volverán a sus hogares.
  3. Meditación del día 7

    México tiene decenas de miles de desaparecidos. Es la petición más dura que se le hace.

    En Ramá se oye un llanto amargo: es Raquel que llora por sus hijos y no quiere ser consolada, porque ya no existen. Jeremías no suaviza ese dolor. Pero luego Dios le habla a esa madre: deja de llorar, hay esperanza para tu futuro, tus hijos volverán a su tierra.

    México tiene más de cien mil personas registradas como desaparecidas, según el registro oficial. Muchas madres buscan a sus hijos con sus propias manos, cavando en fosas clandestinas, organizadas en colectivos. Algunas han sido amenazadas o asesinadas por buscar.

    Es la petición más dura de esta novena, y no se puede rezar a la ligera. No basta con pedir que vuelvan; también hay que exigir que se busque, que se investigue y que se castigue a los responsables. Hoy reza por los desaparecidos y por las madres que los buscan. Y si alguna vez ves su ficha de búsqueda, compártela: a veces eso ayuda a encontrar a alguien.

  4. Petición

    Devuelve a los desaparecidos
    y consuela a las madres que los buscan.
    Amén.

  5. Oración final

    Santo Niño de Atocha,
    Niño peregrino y consuelo de los cautivos:
    acompaña a los que van de camino,
    visita a los presos,
    guarda a los que trabajan bajo tierra
    y bendice a nuestras familias.
    Amén.

Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.