Día 9 de 9

Noveno día — Descansar en él

  1. Oración de todos los días

    Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

    Corazón de Jesús, manso y humilde,
    haz mi corazón semejante al tuyo.

    Tú que no te retiraste cuando amar te costó la vida:
    enséñame a querer así a los míos.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 22,1-6

    1 Salmo de David. 2 El Señor me pastorea, nada me faltará. 3 Él me ha colocado en lugar de pastos: me ha conducido junto a unas aguas que restauran y recrean. 4 Convirtió a mi alma. Me ha conducido por los senderos de la justicia, para gloria de su nombre. 5 De esta suerte, aunque caminase yo por medio de la sombra de la muerte, no temeré ningún desastre; porque tú estás conmigo. Tu vara y tu báculo han sido mi consuelo. 6 Aparejaste delante de mí una mesa abundante, a la vista de mis perseguidores. Bañaste de óleo o perfumaste mi cabeza. ¡Y cuan excelente es el cáliz mío, qué santamente embriaga!
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. La promesa que cierra esto no es que no habrá problemas, sino que hay dónde descansar.

    El salmo del pastor no dice que no haya valles oscuros. Dice que se atraviesan acompañado. Hay pastos y agua tranquila, sí, pero también sombra de muerte y enemigos mirando mientras te sirven la mesa. La paz que promete no es la ausencia de problemas, sino tener dónde apoyarse en medio de ellos.

    Eso es lo que deja esta novena. Has hablado al Corazón de Jesús de lo que llevas dentro, de tu carácter, de tu casa, de tus enfermos y de lo que tienes que reparar. Mañana, en su fiesta, seguramente nada de eso estará resuelto. Lo que cambia es que ya no lo cargas como si estuvieras solo.

    Descansar en él no es desentenderse. Es seguir trabajando, cuidando y peleando, pero sin la angustia de tener que controlarlo todo. Muchas personas mayores rezaban cada noche esa frase breve: «Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío». No es magia ni garantía de que todo saldrá como quieres. Es dejar el día en otras manos antes de dormir, y mañana volver a empezar.

  4. Petición

    Corazón de Jesús, aquí descanso.
    Gracias por estos nueve días.
    En vos confío, hoy y en la hora de mi muerte.
    Amén.

  5. Oración final

    Corazón Sagrado de Jesús, en vos confío.
    Corazón Sagrado de Jesús, creo en vuestro amor por mí.
    Corazón Sagrado de Jesús, venga a nosotros vuestro reino.

    Dulce Corazón de María, sed la salvación mía.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.