Día 8 de 9
Octavo día — Reparar
Oración de todos los días
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.
Corazón de Jesús, manso y humilde,
haz mi corazón semejante al tuyo.Tú que no te retiraste cuando amar te costó la vida:
enséñame a querer así a los míos.
Amén.Lectura del día
1 Habiendo Jesús entrado en Jericó, atravesaba por la ciudad. 2 Y he aquí que un hombre rico, llamado Zaqueo, jefe de los publícanos, 3 hacía diligencias para conocer a Jesús de vista: y no pudiendo a causa del gentío, por ser de muy pequeña estatura, 4 se adelantó corriendo, y subióse sobre un cabrahigo para verle; porque había de pasar por allí. 5 Llegado que hubo Jesús a aquel lugar, alzando los ojos, le vio, y díjole: Zaqueo, baja luego: porque conviene que Yo me hospede hoy en tu casa. 6 Él bajó a toda prisa, y le recibió gozoso. 7 Todo el mundo, al ver esto, murmuraba diciendo que se había ido a hospedar en casa de un hombre de mala vida. 8 Mas Zaqueo, puesto en presencia del Señor, le dijo: Señor, desde ahora doy la mitad de mis bienes SAN LUCAS a los pobres: y si he defraudado en algo a alguno, le voy a restituir cuatro veces más. 9 Jesús le respondió: Ciertamente que el día de hoy ha sido de salvación para esta casa: pues que también éste es hijo de Abraham. 10 Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar, y a salvar lo que había perecido. Parábola de las diez minas
Meditación del día 8
Reparar no es hacer penitencias raras: es arreglar lo que rompí, empezando por pedir perdón a quien le toca.
Zaqueo no hizo una penitencia extraña. Se puso de pie y dijo lo concreto: la mitad de mis bienes para los pobres, y a quien haya defraudado le devolveré cuatro veces más. No esperó a sentirse mejor; empezó por lo que debía. Y Jesús dijo que ese día había llegado la salvación a su casa.
En la tradición del Sagrado Corazón se habla mucho de reparación, y a veces se ha entendido como sufrimientos voluntarios ofrecidos para compensar ofensas. Puede tener su sentido, pero corre el riesgo de quedarse en algo lejano. El primer acto de reparación es arreglar lo que tú rompiste, con la persona que lo sufrió.
Eso incluye cosas incómodas. Devolver un dinero que llevas tiempo debiendo. Pedir perdón a un hermano por lo que dijiste en el funeral. Reconocer en el trabajo un error que le cargaste a otro. Y, cuando se trata de daños graves, como los abusos cometidos dentro de la Iglesia, reparar empieza por creer a las víctimas y no por proteger la imagen de nadie.
Petición
Dame valor para reparar lo concreto:
una llamada, una deuda, una disculpa.
Amén.Oración final
Corazón Sagrado de Jesús, en vos confío.
Corazón Sagrado de Jesús, creo en vuestro amor por mí.
Corazón Sagrado de Jesús, venga a nosotros vuestro reino.Dulce Corazón de María, sed la salvación mía.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.