Día 2 de 9
Segundo día — Manso y humilde
Oración de todos los días
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.
Corazón de Jesús, manso y humilde,
haz mi corazón semejante al tuyo.Tú que no te retiraste cuando amar te costó la vida:
enséñame a querer así a los míos.
Amén.Lectura del día
25 Por aquel tiempo exclamó Jesús, diciendo: Yo te glorifico, Padre mío, Señor del cielo y de la tierra, porque has tenido encubiertas estas cosas a los sabios y prudentes, y las has revelado a los pequeñuelos. 26 Sí, Padre mío, SAN MATEO alabado seas; por haber sido de tu agrado que fuese así. 27 Todas las cosas las ha puesto mi Padre en mis manos. Pero nadie conoce al Hijo sino el Padre; ni conoce ninguno al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo habrá querido revelarlo. 28 Venid a Mí todos los que andáis agobiados con trabajos y cargas, que Yo os aliviaré. 29 Tomad mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón: y hallaréis el reposo para vuestras almas. 30 Porque suave es mi yugo, y ligero el peso mío. Los discípulos arrancan espigas
Meditación del día 2
Lo único que dijo de su propio corazón es que era manso y humilde. No fuerte, ni victorioso: manso.
Jesús dice que es manso y humilde justo cuando invita a los agobiados. No habla a los que tienen la vida en orden, sino a los que cargan demasiado. Y lo que ofrece no es quitar todo peso, sino un yugo que se lleva de otra manera: con alguien al lado que no te grita.
La mansedumbre se confunde con debilidad, y no lo es. Manso es el que tiene fuerza y no la usa para aplastar. Se nota en lo pequeño: en cómo hablas al que atiende la caja, al compañero que se equivoca, a tu hijo cuando llegas reventado del trabajo. Ahí es donde el carácter se escapa, y donde más daño hace.
Humilde tampoco es el que se desprecia a sí mismo. Es el que sabe lo que es y lo que no es, y por eso no necesita ganar cada discusión. Si hoy notas que contestas antes de escuchar, no te castigues: fíjate en qué momento ocurre y, la próxima vez, respira un segundo antes de abrir la boca. Eso también es aprender de él.
Petición
Quítame la dureza con la gente
y la costumbre de contestar antes de entender.
Haz mi corazón semejante al tuyo.
Amén.Oración final
Corazón Sagrado de Jesús, en vos confío.
Corazón Sagrado de Jesús, creo en vuestro amor por mí.
Corazón Sagrado de Jesús, venga a nosotros vuestro reino.Dulce Corazón de María, sed la salvación mía.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.