Día 1 de 9
Primer día — Un corazón de carne
Oración de todos los días
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.
Corazón de Jesús, manso y humilde,
haz mi corazón semejante al tuyo.Tú que no te retiraste cuando amar te costó la vida:
enséñame a querer así a los míos.
Amén.Lectura del día
24 Porque Yo os sacaré de entre las naciones, y os recogeré de todos los países, y os conduciré a vuestra tierra. 25 Y derramaré sobre vosotros agua pura, y quedaréis purificados de todas las inmundicias, y os limpiaré de todas vuestras idolatrías. 26 Y os daré un nuevo corazón, y pondré en medio de vosotros un nuevo espíritu, y quitaré de vuestro cuerpo el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré el espíritu mío en medio de vosotros, y haré que guardéis mis preceptos, y observéis mis leyes, y las practiquéis. 28 Y habitaréis en la tierra que Yo di a vuestros padres; y vosotros seréis el pueblo mío, y Yo seré vuestro Dios.
Meditación del día 1
Dios no ama en abstracto: tuvo un corazón que se cansaba, se alegraba y se rompía. Por eso se le puede hablar de lo que duele sin traducirlo a lenguaje religioso.
Ezequiel le habla a un pueblo deportado, que ha perdido la tierra, el templo y el orgullo. Y Dios no le promete primero volver a casa ni recuperar lo perdido: le promete cambiarle el corazón. Quitar el de piedra, que ya no siente nada para no sufrir más, y poner uno de carne, que vuelve a sentir aunque duela.
Eso es lo que pasa cuando uno lleva mucho tiempo aguantando: un divorcio, un hijo que no habla, un trabajo que humilla. Para sobrevivir se endurece, y la dureza funciona un tiempo, pero luego deja de distinguir lo que alegra de lo que hiere. El corazón de piedra no es maldad; muchas veces es cansancio.
El Corazón de Jesús no es una imagen dulce para tranquilizar. Es la prueba de que Dios eligió sentir, con todo lo que eso trae. Por eso hoy no hace falta presentarle una versión arreglada de ti. Puedes contarle la rabia, el miedo o el vacío con las palabras que te salgan, y dejar que empiece por ahí a ablandar lo que se te ha ido endureciendo.
Petición
Corazón de Jesús, te cuento lo que llevo dentro tal cual es.
Escúchalo tú, que lo entiendes.
Amén.Oración final
Corazón Sagrado de Jesús, en vos confío.
Corazón Sagrado de Jesús, creo en vuestro amor por mí.
Corazón Sagrado de Jesús, venga a nosotros vuestro reino.Dulce Corazón de María, sed la salvación mía.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.