Día 8 de 9

Octavo día — Año nuevo

  1. Oración de todos los días

    Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
    ten piedad de mí.

    (Se repite despacio, al ritmo de la respiración,
    el tiempo que se quiera.)

  2. Lectura del día

    Números 6,22-27

    22 Habló también el Señor a Moisés, diciendo: 23 Di a Aarón y a sus hijos: De esta suerte daréis la bendición a los hijos de Israel, diciéndoles: 24 El Señor te bendiga y te guarde: 25 El Señor te muestre apacible su rostro, y haya misericordia de ti. 26 Vuelva el Señor su rostro hacia ti y te conceda la paz. 27 Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel, y Yo les echaré mi bendición. Ofrendas de los príncipes de Israel
  3. Meditación del día 8

    Y de empezar el que viene, que no sabemos lo que trae.

    Dios le da a Moisés la bendición que los sacerdotes debían pronunciar sobre el pueblo: el Señor te bendiga y te guarde, te muestre su rostro y tenga misericordia de ti, vuelva su rostro hacia ti y te conceda la paz. Y añade: así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré. Bendecir es poner el nombre de Dios sobre alguien.

    La Iglesia lee este texto el 1 de enero, al empezar el año. Lucas cuenta que al octavo día del nacimiento circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús. No sabemos qué traerá este año: puede traer un trabajo nuevo, un nacimiento, un diagnóstico, una mudanza, una pérdida. Lo único seguro es que no irás solo. Haz hoy algo sencillo y antiguo: bendice a los de tu casa. Pon la mano en la cabeza de tus hijos, de tu pareja, de tus padres, y diles estas palabras o las tuyas, en el nombre de Jesús. Es un gesto que se ha perdido y que se recupera fácil.

  4. Petición

    Jesús, ven con nosotros al año que empieza.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, José y María,
    os doy el corazón y el alma mía.

    Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
    ten piedad de mí.

    Bendito sea el Nombre de Jesús.
    Amén.

Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.