Día 9 de 9
Noveno día — Víspera del 3 de enero
Oración de todos los días
Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
ten piedad de mí.(Se repite despacio, al ritmo de la respiración,
el tiempo que se quiera.)Lectura del día
5 Porque habéis de tener en vuestros corazones los mismos sentimientos que tuvo Jesucristo en el suyo, 6 el cual teniendo la naturaleza de Dios, no fue por usurpación sino por esencia, el ser igual a Dios; 7 y no obstante, se anonadó a Sí mismo tomando la forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y reducido a la condición de hombre. 8 Se humilló a Sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9 Por lo cual también Dios le ensalzó, y le dio nombre superior a todo nombre: 10 al fin de que FILIPENSES al nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en el infierno, 11 y toda lengua confiese que el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre.
Meditación del día 9
Mañana es la fiesta de su Nombre. Lo que queda es una palabra que se puede rezar toda la vida.
Pablo cita un himno de los primeros cristianos: Cristo, siendo de condición divina, se vació de sí mismo, tomó forma de siervo y se humilló hasta la muerte de cruz. Por eso Dios le dio el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla. El nombre más alto pertenece al que se puso más abajo.
Mañana, 3 de enero, la Iglesia celebra el Santísimo Nombre de Jesús. Es una fiesta antigua, que san Bernardino de Siena popularizó en el siglo XV con el monograma IHS, y que Juan Pablo II devolvió al calendario en 2002. Al cerrar la novena te queda algo que no ocupa espacio: una palabra que puedes rezar en cualquier sitio y en cualquier estado, sano o enfermo, alegre o angustiado, joven o viejo. Muchos cristianos han pedido que sea lo último que digan antes de morir. Puedes empezar a pedirlo desde ahora, y entretanto decirlo despacio cada mañana.
Petición
Jesús, gracias por estos nueve días.
Que tu nombre sea lo último que diga.
Amén.Oración final
Jesús, José y María,
os doy el corazón y el alma mía.Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
ten piedad de mí.Bendito sea el Nombre de Jesús.
Amén.
Con este día se cierra la novena.