Día 5 de 9

Quinto día — No usarlo en vano

  1. Oración de todos los días

    Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
    ten piedad de mí.

    (Se repite despacio, al ritmo de la respiración,
    el tiempo que se quiera.)

  2. Lectura del día

    Mateo 5,33-37

    33 También habéis oído que se dijo a vuestros mayores: No jurarás en falso: antes bien, cumplirás los juramentos hechos al Señor. 34 Yo os digo más: que de ningún modo juréis sin justo motivo: ni por el cielo, pues es el trono de Dios: 35 ni por la tierra, pues es la peana de sus pies: ni por Jerusalén, porque es la ciudad del Gran Rey: 36 ni tampoco juraréis por vuestra cabeza, pues no está en vuestra mano el hacer blanco o negro un solo cabello. 37 Sea, pues, vuestro modo de hablar, sí, sí: o no, no: que lo que pasa de esto, de mal principio proviene. Sermón del Monte: Amor a los enemigos
  3. Meditación del día 5

    El mismo nombre se usa cien veces al día como palabrota. Cuidar el lenguaje es cuidar la fe.

    Jesús les dice a sus oyentes que no juren ni por el cielo ni por la tierra, ni por Jerusalén ni por su propia cabeza. Y da una regla de lenguaje sencillísima: que vuestro sí sea sí, y vuestro no, no; lo que pasa de ahí viene del mal. Habla de usar las cosas santas para dar peso a nuestras palabras, y de la honradez al hablar.

    El segundo mandamiento pide no tomar el nombre de Dios en vano. En muchos países el nombre de Jesús, o el de Dios, o el de la Virgen, se usa cientos de veces al día como muletilla, como exclamación o como insulto, sin que nadie lo piense. No se trata de escandalizarse ni de corregir a los demás con aires de superioridad. Se trata de empezar por ti: si el nombre que rezas por la mañana lo usas para maldecir en el atasco, algo se gasta. Prueba a fijarte esta semana en cuántas veces lo dices sin querer. Cuidar el lenguaje es una forma discreta de cuidar la fe.

  4. Petición

    Quítame la costumbre de usar tu nombre sin respeto.
    Amén.

  5. Oración final

    Jesús, José y María,
    os doy el corazón y el alma mía.

    Señor Jesucristo, Hijo de Dios,
    ten piedad de mí.

    Bendito sea el Nombre de Jesús.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.