Día 4 de 9
Cuarto día — Aprender a leer de mayor
Oración de todos los días
Santo Hermano Pedro,
pastor y emigrante:tú llegaste sin nada y acabaste dando techo a otros.
Enséñame a hacer algo con lo poco que tengo,
y a recibir al que llega.
Amén.Lectura del día
14 Que ni tampoco el cuerpo es un solo miembro, sino el conjunto de muchos. 15 Si dijere el pie: Pues que no soy mano no soy del cuerpo, ¿dejará por eso de ser del cuerpo? 16 Y si dijere la oreja: Pues que no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿dejará por eso de ser del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, 1 CORINTIOS ¿dónde estaría el oído? Si fuese todo oído, ¿dónde estaría el olfato? 18 Mas ahora ha puesto Dios en el cuerpo muchos miembros, y los ha colocado en él como le plugo. 19 Que si todos fuesen un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20 Por eso ahora, aunque los miembros sean muchos, el cuerpo es uno.
Meditación del día 4
Quiso ser sacerdote y no pudo porque no lograba estudiar. Se quedó hermano lego y sirvió igual.
Pablo imagina un pie que dice: como no soy mano, no pertenezco al cuerpo. Y una oreja que se queja por no ser ojo. El absurdo es evidente: si todo fuera ojo, ¿quién oiría? Cada miembro sirve donde está, y el cuerpo necesita a todos.
Pedro quería ser sacerdote. Ya adulto se inscribió en el colegio de los jesuitas para estudiar, pero no logró aprender lo necesario y tuvo que dejarlo. Para alguien que había cruzado un océano con ese deseo, fue un fracaso duro. Entró entonces como terciario franciscano, un laico consagrado, y desde ese lugar más humilde hizo una obra que pocos sacerdotes de su tiempo igualaron.
Casi todos tenemos un sueño que no se cumplió: la carrera que no se pudo terminar, el puesto que no llegó, la familia que no fue como imaginábamos. Es legítimo llorarlo. Pero no te quedes ahí mirando lo que no eres. Pregúntate qué puedes hacer desde donde estás hoy, con lo que sí tienes. A veces ahí está tu sitio verdadero.
Petición
Enséñame a servir desde donde puedo,
no desde donde quería.
Amén.Oración final
Santo Hermano Pedro de San José Betancur,
padre de los pobres de América:
ruega por nosotros,
por los enfermos sin techo
y por los que emigran buscando vida.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.