Día 3 de 9

Tercer día — Los convalecientes

  1. Oración de todos los días

    Santo Hermano Pedro,
    pastor y emigrante:

    tú llegaste sin nada y acabaste dando techo a otros.
    Enséñame a hacer algo con lo poco que tengo,
    y a recibir al que llega.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 25,34-40

    34 Entonces el rey dirá a los que estarán a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, a tomar posesión del reino que os está preparado desde el principio del mundo. 35 Porque Yo tuve hambre, y me disteis de comer: tuve sed, y me disteis de beber: era peregrino, y me hospedasteis: 36 estaba desnudo, y me cubristeis: enfermo, y me visitasteis: encarcelado, y vinisteis a verme y consolarme. 37 A lo cual los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos nosotros hambriento y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos peregrino, y te hospedamos; desnudo, y te vestimos? 39 O ¿cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y fuimos a visitarte? 40 Y el rey, en respuesta, les dirá: En verdad os digo, siempre que lo hicisteis con alguno de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis.
  3. Meditación del día 3

    Vio a gente dada de alta del hospital que se moría en la calle, y abrió una casa para ellos.

    En la escena del juicio final, el rey no pregunta por las oraciones ni por los cargos de nadie, sino por cosas muy concretas: si diste de comer, si visitaste al enfermo, si acogiste al forastero. Y los justos se sorprenden, porque no sabían que estaban sirviendo a Cristo. Lo hacían porque había alguien delante que lo necesitaba.

    En Santiago de los Caballeros, la actual Antigua Guatemala, Pedro notó un problema que nadie atendía: los enfermos pobres a los que daban de alta en el hospital todavía no estaban recuperados y no tenían adónde ir. Muchos volvían a la calle y morían. Con ayuda de vecinos consiguió una casa pequeña y empezó a recibirlos. De ahí salió el hospital de Belén y, más tarde, una orden religiosa, los betlemitas.

    El problema no ha desaparecido. Hoy hay hospitales que dan de alta a personas sin hogar que vuelven a dormir en la calle con heridas abiertas. Averigua si en tu ciudad hay algún albergue que los reciba y qué le hace falta. Ahí está Cristo convaleciente.

  4. Petición

    Que haya sitio para los que salen del hospital sin casa.
    Amén.

  5. Oración final

    Santo Hermano Pedro de San José Betancur,
    padre de los pobres de América:
    ruega por nosotros,
    por los enfermos sin techo
    y por los que emigran buscando vida.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.