Día 9 de 9
Noveno día — Víspera de Pentecostés
Oración de todos los días
Ven, Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.Envía tu Espíritu y todo será creado,
y renovarás la faz de la tierra.
Amén.Lectura del día
1 Al cumplirse, pues, los días de Pentecostes, estaban todos juntos en un mismo lugar: 2 cuando de repente sobrevino del cielo un ruido, como de viento impetuoso que soplaba, y llenó toda la casa donde estaban. 3 Al mismo tiempo vieron aparecer unas como lenguas de fuego, que se repartieron y se asentaron sobre cada uno de ellos: 4 entonces fueron llenados todos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en diversas lenguas las palabras que el Espíritu Santo ponía en su boca. 5 Había a la sazón en Jerusalén judíos piadosos y temerosos de Dios, de todas las naciones del mundo. 6 Divulgado, pues, este suceso, acudió una gran multitud de ellos, y quedaron atónitos al ver que cada uno oía hablar a los apóstoles en su propia lengua.
Meditación del día 9
Mañana es Pentecostés. Lo que salió de aquel cuarto no fue una emoción: fue gente saliendo a la calle a decir algo.
La pregunta con que se cierra esta novena es qué tengo que salir a hacer yo.
Lo primero que hace el Espíritu al llegar no es dar una emoción privada: abre la puerta. La gente que estaba en Jerusalén venía de muchos países, y cada uno oyó hablar en su propia lengua. La Iglesia nace entendiéndose con forasteros, no encerrándose entre los de siempre.
Tú también vienes de nueve días de espera. Quizá no notaste nada especial, y está bien: los dones no se miden por lo que se siente. Se miden por lo que se hace después. Quizá mañana te toque hablar con un hijo que dejó de ir a misa, sin sermones. O visitar a alguien que lleva meses solo. O reconocer una injusticia en tu trabajo que llevabas tiempo justificando.
Pide hoy también por la Iglesia entera, que necesita renovarse de verdad: pedir perdón donde ha hecho daño, escuchar más, hablar el idioma de la gente real. Pero la renovación empieza por uno. El viento llenó toda la casa; ahora te toca salir por la puerta.
Petición
Ven, Espíritu Santo, llena mi vida
y mándame a lo que tengas que mandarme.
Renueva tu Iglesia, y empieza por mí.
Amén.Oración final
Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fieles;
llena de la divina gracia los corazones
que tú mismo has creado.Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles
con la luz del Espíritu Santo:
haz que sintamos siempre en él nuestro consuelo
y gocemos de su gracia.
Amén.
Con este día se cierra la novena.