Día 1 de 9
Primer día — Esperar sin saber qué
Oración de todos los días
Ven, Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.Envía tu Espíritu y todo será creado,
y renovarás la faz de la tierra.
Amén.Lectura del día
Hechos de los Apóstoles 1,12-14
12 Después de esto, se volvieron a Jerusalén, desde el monte llamado de los olivos, que dista de Jerusalén el espacio de camino que puede andarse en sábado. 13 Entrados en la ciudad, subiéronse a una habitación alta, donde tenían su morada Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, y Simón, llamado el celador, y Judas, hermano de Santiago. 14 Todos los cuales, animados de un mismo espíritu, perseveraban juntos en oración con las mujeres y con María, la madre de Jesús, y sus parientes. Elección de San Matías
Meditación del día 1
Los apóstoles no sabían lo que venía. Estaban encerrados por miedo y rezando con María.
Empezar así es honesto: no se sabe lo que Dios va a hacer con estos nueve días.
Lucas da los nombres uno por uno: Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás. No es una lista de héroes. Es la lista de los que habían huido la noche del prendimiento, del que negó tres veces y del que no se creyó nada hasta tocar las heridas. Ese es el grupo que espera. Nadie hizo antes un examen de méritos para entrar en aquella habitación alta.
Y con ellos están las mujeres y María. Ella ya sabía lo que era esperar sin entender: había esperado nueve meses, había buscado a un hijo perdido tres días, había estado de pie junto a la cruz. No les da un discurso. Se queda, reza con ellos y sostiene el ambiente.
Tú empiezas esta novena con lo que tienes encima: quizá una decisión, quizá un cansancio, quizá nada en concreto. No hace falta llegar arreglado. Hace falta volver al mismo sitio nueve días seguidos y aguantar ese rato sin pedirle a Dios un calendario. Perseverar juntos, dice el texto. Lo demás no depende de ti.
Petición
Espíritu Santo, ven.
No sé bien qué pedirte: empieza tú.
Quédate en estos nueve días de espera.
Amén.Oración final
Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fieles;
llena de la divina gracia los corazones
que tú mismo has creado.Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles
con la luz del Espíritu Santo:
haz que sintamos siempre en él nuestro consuelo
y gocemos de su gracia.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.