Día 7 de 9
Séptimo día — Los ángeles de los que quiero
Oración de todos los días
Ángel de Dios,
que eres mi custodio,
pues la bondad divina me ha encomendado a ti:
ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname.
Amén.Lectura del día
Hechos de los Apóstoles 12,12-16
12 Y habiendo pensado lo que haría, se encaminó a casa de María, madre de Juan, por sobrenombre Marco, donde muchos estaban congregados en oración. 13 Habiendo, pues, llamado al postigo de la puerta, una doncella, llamada Rodé, salió a observar quién era. 14 Y conocida la voz de Pedro, fue tanto su gozo, que, en lugar de abrir, corrió adentro con la nueva de que Pedro estaba a la puerta. HECHOS 15 Dijéronle: Tú estás loca. Mas ella afirmaba que era cierto lo que decía. Ellos dijeron entonces: Sin duda será su ángel. 16 Pedro, entretanto, proseguía llamando a la puerta. Abriendo por último, le vieron, y quedaron asombrados.
Meditación del día 7
Se puede rezar al ángel de otra persona, y es una manera preciosa de pedir por ella.
Pedro acaba de salir de la cárcel y llama a la puerta de la casa donde la comunidad está rezando por él. La criada, Rode, reconoce su voz y, de la alegría, corre a avisar sin abrirle. Los demás le dicen que está loca, y luego: será su ángel. Mientras tanto, Pedro sigue llamando.
La escena tiene algo de cómico, pero muestra que los primeros cristianos daban por hecho que cada persona tenía su ángel. Esa idea ha dado lugar a una costumbre muy bonita: rezar al ángel de otra persona. Cuando uno no puede llegar a alguien, porque está lejos, porque no quiere hablarte o porque no sabes qué decirle, puedes encomendarlo a quien sí está a su lado.
Piensa hoy en alguien que te preocupa: un hijo que vive en otro país, un amigo que no contesta, un familiar con quien estás peleado, una persona enferma. Pídele a su ángel que lo cuide y que lo acompañe donde tú no llegas. Y si puedes, haz también tu parte: escríbele, aunque no sepas qué decir.
Petición
Ángel de: (dilo ahora), cuídalo hoy por mí.
Amén.Oración final
Ángel de la guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día.Santos ángeles custodios,
rogad por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.