Día 6 de 9

Sexto día — Los ángeles de los niños

  1. Oración de todos los días

    Ángel de Dios,
    que eres mi custodio,
    pues la bondad divina me ha encomendado a ti:
    ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 18,10-14

    10 Mirad que no despreciéis a alguno de estos pequeñitos: porque os hago saber que sus ángeles en los cielos están siempre viendo la cara de mi Padre celestial. 11 Y, además, el Hijo del hombre ha venido a salvar lo que se había perdido. 12 Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se hubiere descarriado, ¿qué os parece que hará entonces?, ¿no dejará las noventa y nueve en los montes, y se irá en busca de la que se ha descarriado? 13 Y si por dicha la encuentra, en verdad os digo que más se alegra por causa de ésta, que por las noventa y nueve que no se le han perdido. 14 Así que no es la voluntad de vuestro Padre, que está en los cielos, el que perezca uno solo de estos pequeñitos. Corrección fraterna
  3. Meditación del día 6

    Jesús dijo que los ángeles de los pequeños están ante Dios. La devoción infantil tiene fundamento.

    Jesús pone a un niño en medio de los discípulos y les advierte: no despreciéis a ninguno de estos pequeños, porque sus ángeles en el cielo ven siempre el rostro de mi Padre. Y añade la parábola de la oveja perdida: no es voluntad del Padre que se pierda ni uno solo de ellos.

    Es uno de los textos en que se apoya la devoción al ángel de la guarda, y por eso tiene sentido que sea la primera oración que aprenden muchos niños. Pero el pasaje dice algo más exigente: los pequeños tienen quien los defienda ante Dios, y quien los desprecia o les hace daño tendrá que responder.

    Hoy no se puede leer este texto sin pensar en los niños que no fueron protegidos: en sus casas, en las escuelas, en la Iglesia. Los abusos cometidos por clérigos y encubiertos por otros son una herida que no se cura con oraciones solamente. Proteger a los niños significa creerles, vigilar los espacios donde están y denunciar. Pide hoy por los niños de tu familia, y por los que nadie cuida.

  4. Petición

    Que los niños de esta familia sean guardados.
    Amén.

  5. Oración final

    Ángel de la guarda,
    dulce compañía,
    no me desampares
    ni de noche ni de día.

    Santos ángeles custodios,
    rogad por nosotros.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.