Día 3 de 9
Tercer día — Su carácter
Oración de todos los días
Santa Teresa de los Andes,
que fuiste santa en once meses:enséñame que no hace falta una vida larga
para hacer algo bueno con ella.
Cuida a los jóvenes de mi familia.
Amén.Lectura del día
26 Si os enojáis, no queráis pecar; no sea que se os ponga el sol estando todavía airados. EFESIOS 27 No deis lugar o entrada al diablo; 28 el que hurtaba, no hurte ya; antes bien trabaje, ocupándose con sus manos en algún ejercicio honesto, para tener con qué subsistir y dar al necesitado. 29 De vuestra boca no salga ningún discurso malo, sino los que sean buenos para edificación de la fe, que den gracias o inspiren piedad a los oyentes. 30 Y no queráis contristar con vuestros pecados al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Toda amargura, ira y enojo, y gritería y maledicencia, con todo género de malicia, destiérrese de vosotros. 32 Al contrario, sed mutuamente afables, compasivos, perdonándoos los unos a los otros, así como también Dios ha perdonado a vosotros por Jesucristo.
Meditación del día 3
Reconocía que era orgullosa y de mal genio, y trabajó en eso toda su corta vida.
Pablo no dice que no te enojes; dice que si te enojas, no peques, y que no se ponga el sol sobre tu enojo. Luego pide desterrar la amargura, los gritos y la maledicencia, y ser amables y compasivos, perdonándose como Dios los perdonó.
Juanita reconocía en su diario que era orgullosa, terca y de genio fuerte, y que le costaba mucho dominarse con su familia. Cuenta que trataba de corregirse en cosas pequeñas: no contestar mal, ceder en una discusión, hacer un favor que no quería hacer. No se volvió mansa de un día para otro; trabajó en eso con paciencia.
Todos tenemos un defecto principal que se repite: la impaciencia, la envidia, la pereza, el sarcasmo que hiere, la necesidad de tener razón. Conocerlo no basta para cambiarlo, pero es el primer paso. El cambio real se juega en lo pequeño y repetido, no en grandes propósitos. Elige hoy una situación concreta donde suele salir tu defecto y prepárate para responder distinto.
Petición
Ayúdame con mi defecto más gordo: (nómbralo).
Amén.Oración final
Santa Teresa de Jesús de los Andes,
que fuiste joven, alegre y santa:
ruega por los jóvenes,
por los enfermos de tu edad
y por los que buscan qué hacer con su vida.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.