Día 2 de 9
Segundo día — El diario
Oración de todos los días
Santa Teresa de los Andes,
que fuiste santa en once meses:enséñame que no hace falta una vida larga
para hacer algo bueno con ella.
Cuida a los jóvenes de mi familia.
Amén.Lectura del día
2 Oh Señor, tú has hecho prueba de mí, y me tienes bien conocido. 3 Tú sabes cuanto hago, ora esté quieto, ora andando. 4 De lejos penetras mis pensamientos; averiguaste mis pasos y mis medidas. 5 Tú previste todas las acciones de mi vida; todo lo sabes, aunque mi lengua no pronuncie palabra. 6 Todo lo conoces, Señor, lo pasado y lo venidero; tú me formaste, y, pusiste sobre mí tu mano bienhechora
Meditación del día 2
Escribía todo: sus enfados, sus dudas, sus ganas de ser querida. Por eso se la entiende.
El salmista sabe que no puede esconderse de Dios: tú me sondeas y me conoces, sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, entiendes de lejos mis pensamientos; antes de que la palabra llegue a mi lengua, ya la conoces entera.
Juanita empezó a escribir un diario a los quince años, y lo continuó con interrupciones hasta poco antes de entrar al convento. Ahí anotaba sus enfados, sus dudas, su deseo de ser querida, su lucha con el orgullo, su relación con Dios. También escribió muchas cartas. Esos textos, publicados después de su muerte, son la razón principal por la que tanta gente se siente cerca de ella.
Escribir sobre uno mismo puede ser una forma de mentirse, sobre todo en redes, donde mostramos la versión que queremos que vean. El diario de Juanita era lo contrario: un lugar para decir la verdad delante de Dios. Prueba hoy a escribir, solo para ti, qué te pasa de verdad, sin adornarlo. Dios ya lo sabe; el que necesita leerlo eres tú.
Petición
Que sepa mirarme por dentro sin mentirme.
Amén.Oración final
Santa Teresa de Jesús de los Andes,
que fuiste joven, alegre y santa:
ruega por los jóvenes,
por los enfermos de tu edad
y por los que buscan qué hacer con su vida.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.