Día 4 de 9

Cuarto día — Dejar una vida cómoda

  1. Oración de todos los días

    Santa Teresa de los Andes,
    que fuiste santa en once meses:

    enséñame que no hace falta una vida larga
    para hacer algo bueno con ella.
    Cuida a los jóvenes de mi familia.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Marcos 10,17-22

    17 Así que salió para ponerse en camino, vino corriendo uno, y arrodillado a sus pies, SAN MARCOS le preguntó: ¡Oh buen Maestro!, ¿qué debo yo hacer para conseguir la vida eterna? 18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo Dios. 19 Ya sabes los mandamientos que conducen a la vida: No cometer adulterio, no matar, no hurtar, no decir falso testimonio, no hacer mal a nadie, honrar padre y madre. 20 A esto respondió él, y le dijo: Maestro, todas esas cosas las he observado desde mi mocedad. 21 Y Jesús, mirándole de hito en hito, mostró quedar prendado de él, y le dijo: Una cosa te falta aún; anda, vende cuanto tienes, y dalo a los pobres, que así tendrás un tesoro en el cielo: y ven luego y sigúeme. 22 A esta propuesta, apenado el joven, fuese muy afligido, pues tenía muchos bienes. Riquezas: pobreza voluntaria
  3. Meditación del día 4

    Entró en un convento pobre viniendo de una casa con criados.

    Un joven corre hacia Jesús y le pregunta qué tiene que hacer para la vida eterna. Cumple los mandamientos desde niño. Jesús lo mira con cariño y le pide una cosa más: vende lo que tienes, dalo a los pobres y sígueme. El joven se va triste, porque tenía muchos bienes.

    Juanita también tenía mucho que perder: casa grande, servicio, vacaciones en el campo, un futuro cómodo. En mayo de 1919, con dieciocho años, entró en el Carmelo del Espíritu Santo, en Los Andes, un convento pobre en un pueblo pequeño. Tomó el nombre de Teresa de Jesús, como la santa de Ávila.

    No todos están llamados a dejarlo todo y entrar en un convento. Pero todos tenemos alguna comodidad que nos ata más de lo que admitimos: el celular, el consumo, el estatus, no querer incomodarnos por nadie. La pregunta del joven rico sigue en pie: ¿qué me falta? Hoy identifica una comodidad que te está quitando libertad y haz algo concreto para soltarla un poco.

  4. Petición

    Que no me ate la comodidad.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Teresa de Jesús de los Andes,
    que fuiste joven, alegre y santa:
    ruega por los jóvenes,
    por los enfermos de tu edad
    y por los que buscan qué hacer con su vida.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.