Día 1 de 9
Primer día — Una chica normal
Oración de todos los días
Santa Teresa de los Andes,
que fuiste santa en once meses:enséñame que no hace falta una vida larga
para hacer algo bueno con ella.
Cuida a los jóvenes de mi familia.
Amén.Lectura del día
12 Nadie te menosprecie por tu poca edad; has de ser dechado de los fieles en el hablar, en el trato, en la caridad, en la fe, en la castidad. 13 Entretanto que yo voy, aplícate a la lectura, a la exhortación, y a la enseñanza. 14 No malogres la gracia que tienes por la consagración, la cual se te dio a pesar de tus pocos años en virtud de particular revelación, con la imposición de las manos de los presbíteros. 15 Medita estas cosas, y ocúpate enteramente de ellas, de manera que vea todo el mundo tu aprovechamiento. 16 Vela sobre ti mismo, y atiende a la enseñanza de la doctrina; insiste y sé diligente en estas cosas. Porque haciendo esto, te salvarás a ti, y también a los que te oyeren. Trato con los diversos estados
Meditación del día 1
Nada en su adolescencia era extraordinario: colegio, deporte, amigas, un carácter fuerte que le costaba dominar.
Pablo le escribe a Timoteo, que es joven y tiene que guiar a una comunidad de gente mayor: que nadie te desprecie por tu juventud; sé ejemplo en la palabra, en el trato, en el amor, en la fe. No le pide que espere a ser mayor para tomarse en serio su fe.
Juana Fernández Solar nació en Santiago de Chile el 13 de julio de 1900, en una familia acomodada. Fue al colegio de las monjas del Sagrado Corazón, montaba a caballo en el fundo familiar, nadaba, jugaba tenis, tenía amigas y peleaba con sus hermanos. Nada en su adolescencia llamaba la atención, salvo una fe que se tomaba muy en serio.
Solemos pensar que los santos fueron raros desde niños, y eso nos deja tranquilos: como yo no soy así, la santidad no es para mí. Juanita desmonta esa excusa. Fue una chica corriente que decidió vivir a fondo lo que creía. Hoy no te compares con nadie; pregúntate qué haría un cristiano en serio en tu colegio, tu universidad o tu trabajo.
Petición
Que no piense que la santidad es para gente rara.
Amén.Oración final
Santa Teresa de Jesús de los Andes,
que fuiste joven, alegre y santa:
ruega por los jóvenes,
por los enfermos de tu edad
y por los que buscan qué hacer con su vida.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.