Día 4 de 9
Cuarto día — Andariega
Oración de todos los días
Santa Teresa de Jesús,
que encontraste a Dios entre los pucheros:enséñame a tratar con él como con un amigo,
en mi cocina y con mis interrupciones.
Nada te turbe, nada te espante.
Amén.Lectura del día
25 Tres veces fui azotado con varas, una vez apedreado, tres veces naufragué, estuve una noche y un día como hundido en alta mar a punto de sumergirme, 26 me he hallado en penosos viajes muchas veces, en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en poblado, peligros en despoblado, peligros en la mar, peligros entre los falsos hermanos; 27 en trabajos, en miserias, en muchas vigilias, en hambre, y sed, en muchos ayunos, en frío, y desnudez; 28 fuera de estas cosas exteriores, cargan sobre mí las ocurrencias de cada día, por la solicitud de todas las iglesias.
Meditación del día 4
Viajó miles de kilómetros en carro, enferma, para fundar conventos. La contemplación no la volvió pasiva.
Pablo hace un inventario de sus viajes: naufragios, ríos peligrosos, bandidos, noches sin dormir, hambre, frío, y encima la preocupación diaria por todas las comunidades. No lo cuenta para presumir, sino para mostrar que la fe lo puso en movimiento. Su contemplación no era quedarse quieto.
Teresa recorrió los caminos de Castilla y Andalucía en carros cubiertos, con malos caminos y peores posadas, enferma y ya mayor, para fundar conventos reformados. Negoció con obispos, compró casas, peleó licencias, pidió préstamos. A los que piensan que la vida de oración vuelve a la gente pasiva, ella es la respuesta. Seguramente tú también tienes algo que sacar adelante: un negocio pequeño, un proyecto en el barrio, una tesis, una familia con muchos frentes. Pide energía, y también sentido práctico. La oración no sustituye la gestión, los papeles y las reuniones; los acompaña y les da sentido. Teresa rezaba y luego escribía cartas para conseguir dinero.
Petición
Dame energía para lo que tengo que sacar adelante.
Amén.Oración final
Nada te turbe, nada te espante,
todo se pasa, Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene nada le falta:
solo Dios basta.Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.