Día 5 de 9

Quinto día — Patrona de los enfermeros

  1. Oración de todos los días

    Santa Rosa de Lima,
    primera flor de América:
    que yo haga lo que pueda donde estoy,
    como tú lo hiciste en el huerto de tu casa.

    Cura a nuestros enfermos
    y sostén a mi familia.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Lucas 10,30-35

    30 Entonces Jesús, tomando la palabra, dijo: Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, que le despojaron de todo, le cubrieron de heridas y se fueron, dejándole medio muerto. 31 Bajaba casualmente por el mismo camino un sacerdote: y aunque le vio, pasóse de largo. 32 Igualmente un levita, a pesar de que se halló vecino al sitio, y le miró, tiró adelante. 33 Pero un pasajero de nación samaritano llegóse adonde estaba, y viéndole, movióse a compasión. 34 Y arrimándose, vendó sus heridas, bañándolas con aceite y vino: y subiéndole en su cabalgadura, le condujo al mesón y cuidó de él. 35 Al día siguiente sacó dos denarios y dióselos al Mesonero, diciéndole: Cuídame este hombre; y todo lo que gaste de más, yo te lo abonaré a mi vuelta.
  3. Meditación del día 5

    Lo es por lo que hacía a diario, sin título y sin sueldo.

    El samaritano hace cosas muy concretas: se acerca, limpia las heridas con aceite y vino, las venda, sube al herido a su cabalgadura, lo lleva a una posada y paga para que lo cuiden. Es casi un protocolo de enfermería. Y quien lo hace no es un sacerdote ni un levita, sino alguien sin título religioso.

    Rosa es patrona de los enfermeros en el Perú por esa misma razón: atendía a diario a enfermos sin estudios, sin sueldo y sin reconocimiento oficial, con sus manos y lo que tenía a mano. Lavaba, curaba llagas, daba de comer. No hay en su vida ningún gesto espectacular en esto, solo constancia.

    Hoy hay enfermeras y auxiliares que cubren turnos dobles en hospitales públicos sin insumos, y cuidadoras que atienden a ancianos en casas ajenas por un salario bajo y a veces sin contrato. También hay millones de familiares, sobre todo mujeres, que cuidan a un enfermo en casa sin ayuda. Todos ellos hacen lo del samaritano. Hoy reza por ellos, y si tienes a alguien que te cuida o cuida a los tuyos, págale lo justo y agradéceselo.

  4. Petición

    Bendice a los enfermeros y a los cuidadores.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Rosa de Lima,
    primera santa de América,
    patrona de los enfermeros y de los pobres:
    ruega por nosotros
    y enséñanos a servir en nuestra propia casa.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.