Día 6 de 9

Sexto día — La convivencia

  1. Oración de todos los días

    Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles:
    preséntale a Dios esta causa mía,
    que yo ya no sé cómo arreglar.

    Si tiene remedio, consíguemelo;
    y si no lo tiene, consígueme la fuerza
    de vivir con ello sin amargarme, como la tuviste tú.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Colosenses 3,12-15

    12 Revestios, pues, como escogidos que sois de Dios, santos y amados, revestios de entrañas de compasión, de benignidad, de humildad, de modestia, de paciencia; 13 sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro: así como el Señor os ha perdonado, así lo habéis de hacer también vosotros. 14 Pero sobre todo, mantened la caridad, la cual es el vínculo de la perfección, 15 y la paz de Cristo triunfe en vuestros corazones, a la cual fuisteis asimismo llamados para formar un solo cuerpo; y sed agradecidos.
  3. Meditación del día 6

    Dentro del convento le tocó obedecer y convivir, que suele ser más duro que cualquier penitencia.

    «Sufriéndoos los unos a los otros»: la carta no lo endulza. Habla de gente que se queja de otra, que tiene motivos reales para estar harta, y aun así le pide compasión, paciencia y perdón. Pablo sabía que la vida en común desgasta.

    Rita pasó en el convento unos cuarenta años, hasta su muerte en 1457. Eso es mucha comida en la misma mesa, con las mismas mujeres, con las mismas manías. Los relatos piadosos cuentan su obediencia como si no le costara nada, pero cualquiera que haya compartido casa, oficina o turno sabe que la penitencia más dura no es el ayuno: es aguantar el tono de alguien todos los días sin volverte igual que él.

    Piensa en las personas con las que convives o trabajas y que no elegiste. No van a cambiar porque tú reces esta novena. Lo que sí puede cambiar es cuánto espacio les das dentro de ti. La paciencia no es aguantar el maltrato; es dejar de llevar la cuenta de cada pequeña molestia.

  4. Petición

    Dame paciencia con la gente con la que vivo y trabajo,
    que no la elegí y no va a cambiar.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Rita de Casia,
    esposa, madre, viuda y religiosa,
    que en todos esos estados fuiste fiel:
    ruega por nosotros.

    Alcánzanos de Dios lo que le pedimos,
    y sobre todo la paciencia
    de los que esperan mucho tiempo.
    Amén.

Mañana toca el día 7. Vuelve a esta hora.