Día 4 de 9

Cuarto día — La pérdida de los hijos

  1. Oración de todos los días

    Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles:
    preséntale a Dios esta causa mía,
    que yo ya no sé cómo arreglar.

    Si tiene remedio, consíguemelo;
    y si no lo tiene, consígueme la fuerza
    de vivir con ello sin amargarme, como la tuviste tú.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Jeremías 31,15-17

    15 Esto dice el Señor: Se han oído allá en lo alto voces de lamentos, de luto y de gemidos, y son de Raquel, que llora a sus hijos, ni quiere admitir consuelo en orden a la muerte de ellos, visto que ya no existen. 16 El Señor dice así: Cesen tus labios de prorrumpir en voces de llanto, y tus ojos de derramar lágrimas; pues por tu pena recibirás galardón, dice el Señor: y ellos volverán de la tierra enemiga. 17 Y para tus últimos días te queda la esperanza, dice el Señor, de que tus hijos volverán a sus hogares.
  3. Meditación del día 4

    Perdió a los dos. No hay consuelo que sirva ahí, y ella siguió creyendo sin explicaciones.

    Raquel llora a sus hijos «y no quiere admitir consuelo». El profeta no la corrige ni le pide que se calme. Ese llanto queda escrito en la Biblia tal cual, y solo después llega una promesa que no borra la pena.

    Rita perdió a sus dos hijos poco después de quedarse viuda, todavía jóvenes. La tradición añade detalles que no podemos comprobar, pero lo esencial es seguro: se quedó sola en una casa donde había tenido marido e hijos. Nadie que haya enterrado a un hijo necesita que le expliquen nada. Lo que suele hacer daño es justamente la explicación: «Dios se lo llevó porque lo quería», «ahora es un angelito», «tienes que ser fuerte».

    Si tú estás en ese lugar, no tienes que aceptar consuelos que no consuelan. Puedes llorar como Raquel. Y si acompañas a unos padres en duelo, a veces lo mejor que puedes hacer es callar, llevar comida, nombrar al hijo por su nombre cuando los demás ya lo evitan, y seguir yendo cuando el entierro ya pasó y todos volvieron a su vida.

  4. Petición

    Santa Rita, acompaña a los padres que han perdido un hijo.
    Que no se queden solos con eso.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Rita de Casia,
    esposa, madre, viuda y religiosa,
    que en todos esos estados fuiste fiel:
    ruega por nosotros.

    Alcánzanos de Dios lo que le pedimos,
    y sobre todo la paciencia
    de los que esperan mucho tiempo.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.