Día 3 de 9
Tercer día — Perdonar a los asesinos
Oración de todos los días
Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles:
preséntale a Dios esta causa mía,
que yo ya no sé cómo arreglar.Si tiene remedio, consíguemelo;
y si no lo tiene, consígueme la fuerza
de vivir con ello sin amargarme, como la tuviste tú.
Amén.Lectura del día
17 A nadie volváis mal por mal; procurando obrar bien no sólo delante de Dios, sino también delante de todos los hombres. 18 Vivid en paz, si ser puede, y cuanto esté de vuestra parte, con todos los hombres. 19 No os venguéis vosotros mismos, queridos míos, sino dad lugar a que se pase la cólera, pues está escrito: A Mí me toca la venganza; Yo haré justicia, dice el Señor. 20 Antes bien, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber: que con hacer eso, amontonarás ascuas encendidas sobre su cabeza. 21 No te dejes vencer del mal o del deseo de venganza, mas procura vencer al mal con el bien o a fuerza de beneficios Deberes para con la autoridad
Meditación del día 3
Mataron a su marido y ella perdonó a los culpables, y evitó que sus hijos se vengaran. Eso es lo verdaderamente extraordinario de su vida.
Pablo no dice que el mal no importe ni que haya que olvidar. Dice algo más difícil: que la venganza no te toca a ti. La justicia existe, pero no está en tus manos ni en las de tus hijos.
Al marido de Rita lo mataron en una de las peleas entre familias que desangraban aquellos pueblos de Umbría. Lo esperable era que sus hijos crecieran para cobrarse esa muerte, y así se perpetuaba la cadena. Ella perdonó públicamente y trabajó para que la cadena se cortara en su casa. Eso no le quitó el dolor; le quitó al dolor el derecho de mandar sobre el futuro de sus hijos.
Quizá a ti no te han matado a nadie, pero sabes lo que es desear que al otro le vaya mal. Perdonar no empieza por abrazar a quien te hizo daño ni por volver a confiar en él. Empieza por algo más pequeño: no alimentar el rencor delante de los tuyos, no heredarles tu guerra. Lo demás, como dice Pablo, déjaselo a Dios, que sabe hacer justicia mejor que tú.
Petición
Dame el perdón que yo no alcanzo:
empieza por quitarme las ganas de que le vaya mal
a quien me hizo daño.
Amén.Oración final
Santa Rita de Casia,
esposa, madre, viuda y religiosa,
que en todos esos estados fuiste fiel:
ruega por nosotros.Alcánzanos de Dios lo que le pedimos,
y sobre todo la paciencia
de los que esperan mucho tiempo.
Amén.
Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.