Día 2 de 9

Segundo día — El matrimonio que no eligió

  1. Oración de todos los días

    Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles:
    preséntale a Dios esta causa mía,
    que yo ya no sé cómo arreglar.

    Si tiene remedio, consíguemelo;
    y si no lo tiene, consígueme la fuerza
    de vivir con ello sin amargarme, como la tuviste tú.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 54,5-9

    5 Tiémblame el corazón en el pecho: y el pavor de la muerte me ha sobrecogido. 6 El temor y el temblor se han apoderado de mí, y me hallo cubierto de tinieblas. 7 Por cuya razón he dicho: ¡oh, quién me diera alas como a la paloma para echar a volar, y hallar reposo! 8 He aquí que me alejaría huyendo, y permanecería en la soledad. 9 Allí esperaría a aquel que me ha de salvar del abatimiento del ánimo, y de la tempestad.
  3. Meditación del día 2

    La casaron con quien no quería y aguantó años de malos tratos rezando por él. Hoy sabemos que aguantar así no siempre es lo correcto: a veces hay que ponerse a salvo.

    El salmista no se avergüenza de tener miedo: le tiembla el corazón, se siente cubierto de tinieblas, y lo que desea es tener alas para irse lejos. Ese deseo de huir no aparece en la Biblia como falta de fe. Aparece como oración.

    A Rita la casaron muy joven con un hombre de carácter violento, y la tradición la celebró durante siglos por aguantar en silencio. Hay que decirlo claro: su paciencia y su oración por él fueron suyas y fueron valientes, pero no son una receta para nadie que hoy viva con golpes, gritos o amenazas. Ningún sacramento obliga a quedarse donde a uno lo pueden matar. Ninguna santa pide eso.

    Si tú vives con miedo en tu casa, este salmo te da permiso de pedir alas. Y las alas, hoy, tienen forma de una línea de atención, de una vecina que abre la puerta, de una comisaría, de un cura o una amiga que no te pregunte «¿y tú qué hiciste?». Si conoces a alguien así, tu parte es creerle y no mandarla de vuelta a casa con un consejo piadoso.

  4. Petición

    Santa Rita, ayuda a las mujeres que hoy viven con miedo en su casa.
    Dales salida, protección y gente que las crea.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Rita de Casia,
    esposa, madre, viuda y religiosa,
    que en todos esos estados fuiste fiel:
    ruega por nosotros.

    Alcánzanos de Dios lo que le pedimos,
    y sobre todo la paciencia
    de los que esperan mucho tiempo.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.