Día 5 de 9

Quinto día — Seguirlo hasta Milán

  1. Oración de todos los días

    Santa Mónica,
    madre que esperó diecisiete años:
    enséñame a esperar así.

    Sin dejar de rezar,
    sin dejar de querer,
    y sin convertir mi casa en un tribunal.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Rut 1,14-18

    14 Entonces, a voz en grito, echaron de nuevo a llorar. Orfa besó a su suegra, y volvióse; mas Rut se quedó con ella. 15 Y dijola Noemí: Ya ves que tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses: anda, vete con ella. 16 Respondió Rut: No me instes más sobre que te deje y me vaya; porque adoquiera que tú fueres, he de ir yo, y donde tú morares, he de morar yo igualmente. Tu pueblo es mi pueblo, y tu Dios es mi Dios. 17 En la tierra en que murieres tú, allí moriré yo; y donde fueres sepultada, allí lo seré yo igualmente. No me haga Dios bien si otra cosa que la muerte sola me separe de ti. 18 Viendo, pues, Noemí que Rut, RUT con ánimo resuelto, estaba determinada a seguirla, no quiso contradecirla más, ni persuadirla que se volviese a los suyos.
  3. Meditación del día 5

    Cuando él huyó a Italia para escapar de ella, Mónica fue detrás.

    Rut le dice a su suegra Noemí: adonde tú vayas iré yo, donde tú vivas viviré yo. Noemí intentaba convencerla de que se quedara en su tierra, pero Rut no la dejó sola. Es una fidelidad que no se impone: Noemí ve que está decidida y deja de insistir.

    Cuando Agustín decidió irse a Roma, engañó a su madre. Le dijo que iba a despedir a un amigo al puerto y zarpó de noche mientras ella rezaba. Mónica no se dio por vencida: tiempo después cruzó el mar y lo encontró en Milán. Allí siguió a su lado sin dejar de ir a la iglesia de Ambrosio.

    Hay una línea delicada entre acompañar y asfixiar. Seguir a un hijo adulto no significa controlar su vida, presentarse sin avisar o revisar su teléfono. Significa estar disponible, no cerrar la puerta, no hacer del cariño una moneda de cambio. Pregúntate si tu presencia le da a tu hijo espacio para respirar o le hace sentir vigilado. Mónica lo siguió, pero fue Agustín quien tuvo que elegir.

  4. Petición

    Dame cariño que no se rinda,
    sin invadir ni asfixiar.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Mónica,
    madre paciente y perseverante:
    ruega por nuestros hijos,
    por los que se han alejado
    y por los padres que ya no saben qué hacer
    más que esperar y rezar.
    Amén.

Mañana toca el día 6. Vuelve a esta hora.