Día 4 de 9

Cuarto día — Un marido difícil

  1. Oración de todos los días

    Santa Mónica,
    madre que esperó diecisiete años:
    enséñame a esperar así.

    Sin dejar de rezar,
    sin dejar de querer,
    y sin convertir mi casa en un tribunal.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 54,13-15

    13 En verdad que si me hubiese llenado de maldiciones un enemigo mío, hubiéralo sufrido con paciencia; y si me hablasen con altanería los que me odian, podría acaso haberme guardado de ellos. 14 Mas tú, oh hombre, que aparentabas ser otro yo, mi guía y mi amigo: 15 tú que juntamente conmigo tomabas el dulce alimento, que andábamos de compañía en la casa de Dios... ¡Ahí
  3. Meditación del día 4

    Aguantó a un hombre violento y lo trató con una paciencia que hoy nadie exigiría. Su fe no la hizo sumisa a lo injusto: la hizo firme.

    El salmista dice que si lo hubiera insultado un enemigo, lo habría soportado, pero que el que le hace daño es su compañero, su amigo íntimo, con quien compartía la mesa. Es la descripción exacta de la violencia en casa: viene de quien se supone que debería cuidarte.

    Patricio, el marido de Mónica, era colérico e infiel. Agustín cuenta que ella nunca le respondía mientras estaba enfadado y que esperaba a que se calmara. También cuenta algo incómodo: otras mujeres de Tagaste llegaban con marcas de golpes, y Mónica les decía que la culpa era de su lengua. Eso hay que decirlo sin rodeos: en eso se equivocaba. Ninguna mujer tiene la culpa de que le peguen.

    Que Mónica sea santa no significa que todo lo que hizo sea un modelo. Su santidad está en la fe y en la constancia, no en aguantar. Si vives con alguien violento, la Iglesia no te pide que te quedes. Busca ayuda: una línea de atención a víctimas, una amiga, una comisaría, un sacerdote de confianza. Salir de ahí también es un acto de fe.

  4. Petición

    Protege a las mujeres que hoy viven con un hombre violento,
    y dales salida y apoyo.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Mónica,
    madre paciente y perseverante:
    ruega por nuestros hijos,
    por los que se han alejado
    y por los padres que ya no saben qué hacer
    más que esperar y rezar.
    Amén.

Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.