Día 2 de 9
Segundo día — Los niños indígenas
Oración de todos los días
Santa Mariana de Jesús,
lirio de Quito:tú diste tu vida por tu ciudad.
Enséñame a cargar con algo por los demás,
aunque sea poco y nadie lo sepa.
Amén.Lectura del día
13 Como le presentasen unos niños para que los tocase y bendijese, los discípulos reñían a los que venían a presentárselos. 14 Lo que advirtiendo Jesús lo llevó muy a mal, y les dijo: Dejad que vengan a Mí los niños, y no se lo estorbéis; porque de los que se asemejan a ellos es el reino de Dios. 15 En verdad os digo que quien no recibiere como niño inocente el reino de Dios, no entrará en él. 16 Y estrechándolos entre sus brazos, y poniendo sobre ellos las manos, los bendecía. Vocación de un joven rico
Meditación del día 2
Les enseñaba a leer y catequesis cuando nadie se ocupaba de ellos.
Los discípulos apartan a los niños: hay cosas más importantes, el Maestro está ocupado. Jesús se enfada, el evangelio lo dice así, y los llama. Los abraza, les impone las manos. Los que estorbaban se convierten en el centro.
En el Quito del siglo XVII, los niños indígenas y mestizos pobres estaban en los márgenes de casi todo: de la escuela, de la ciudad colonial, muchas veces de la propia catequesis. Mariana se ocupó de algunos de ellos, les enseñaba a leer y les explicaba la fe en su casa. No era un programa ni una institución; era lo que podía hacer una mujer sola con lo que tenía.
Hoy en Ecuador y en toda América Latina sigue habiendo niños fuera de la escuela: en el campo, en zonas de frontera, en familias migrantes, en barrios donde trabajan desde pequeños. La pandemia dejó a muchos sin volver al aula. Rezar por ellos es un comienzo. El siguiente paso puede ser apoyar a un programa de refuerzo escolar, enseñar a leer a un adulto o pagar los útiles de un niño concreto. Algo que tenga nombre.
Petición
Por los niños que no tienen escuela.
Amén.Oración final
Santa Mariana de Jesús, lirio de Quito:
ruega por nosotros,
por nuestra ciudad y por nuestros enfermos,
y enséñanos a dar la vida en lo pequeño.
Amén.
Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.