Día 3 de 9

Tercer día — La epidemia

  1. Oración de todos los días

    Santa Mariana de Jesús,
    lirio de Quito:

    tú diste tu vida por tu ciudad.
    Enséñame a cargar con algo por los demás,
    aunque sea poco y nadie lo sepa.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Mateo 8,14-17

    14 Habiendo, después, Jesús ido a casa de Pedro, vio a la suegra de éste en cama, con calentura: 15 y tocándole la mano, se le quitó la calentura; con eso se levantó luego de la cama, y se puso a servirles. 16 Venida la tarde, le trajeron muchos endemoniados; y con su palabra echaba los espíritus, y curó a todos los dolientes, 17 verificándose con eso lo que predijo el profeta Isaías, diciendo: Él mismo ha cargado con nuestras dolencias, y ha tomado sobre sí nuestras enfermedades.
  3. Meditación del día 3

    Quito sufrió peste y temblores; ella atendía a enfermos en su casa.

    Jesús entra en la casa de Pedro, toma de la mano a la suegra con fiebre, y ella se levanta. Al caer la tarde, le traen enfermos y él los atiende a todos. Mateo lo resume con la frase de Isaías: cargó con nuestras enfermedades. La curación sucede en una casa, no en el templo.

    En 1645, Quito sufrió una epidemia grave, que coincidió con una serie de temblores. Las crónicas hablan de muchos muertos, sobre todo entre los pobres. Mariana, que ya atendía enfermos en su casa, siguió haciéndolo en esos meses, con el riesgo de contagiarse.

    Los que vivimos la pandemia de 2020 sabemos lo que eso significa: el miedo al contagio, los hospitales desbordados, los médicos y enfermeras agotados, los muertos sin despedida. En Ecuador, las imágenes de Guayaquil dieron la vuelta al mundo. Pedir por la ciudad frente a las epidemias incluye pedir hospitales dignos, que no se roben los fondos de salud, que haya personal suficiente. Y también hacer la parte de cada uno: vacunarse, cuidar a los más frágiles y no difundir bulos sanitarios.

  4. Petición

    Guarda a mi ciudad de epidemias
    y danos hospitales dignos.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Mariana de Jesús, lirio de Quito:
    ruega por nosotros,
    por nuestra ciudad y por nuestros enfermos,
    y enséñanos a dar la vida en lo pequeño.
    Amén.

Mañana toca el día 4. Vuelve a esta hora.