Día 1 de 9
Primer día — Una habitación
Oración de todos los días
Santa Mariana de Jesús,
lirio de Quito:tú diste tu vida por tu ciudad.
Enséñame a cargar con algo por los demás,
aunque sea poco y nadie lo sepa.
Amén.Lectura del día
31 Propúsoles otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza que tomó en su mano un hombre y le sembró en su campo, 32 el cual es a la vista menudísimo entre todas las semillas: mas en creciendo, viene a ser mayor que todas las legumbres, y hácese árbol, de forma que las aves del cielo bajan, y posan en sus ramas. 33 Y añadió esta otra parábola: El reino de los cielos es semejante a la levadura, que cogió una mujer y mezclóla con tres satos de harina hasta que toda la masa quedó fermentada.
Meditación del día 1
Su vida entera cupo en un cuarto de una casa ajena, y desde ahí hizo mucho bien.
Las dos parábolas hablan de cosas mínimas: una semilla que casi no se ve y un poco de levadura escondida en la masa. Jesús no compara el Reino con un palacio ni con un ejército. Lo compara con algo que trabaja desde dentro, sin ruido, y que termina transformándolo todo.
Mariana de Jesús Paredes nació en Quito en 1618 y quedó huérfana de niña. La crió su hermana mayor, casada, y en la casa de esa hermana vivió casi toda su vida, en unas habitaciones apartadas. No entró en un convento. Desde ese espacio reducido rezaba, ayunaba, recibía a enfermos y pobres, enseñaba a niños. Murió con veintiséis años y nunca salió de su ciudad.
Muchas personas sienten que su vida es demasiado pequeña para importar: un trabajo sin brillo, una casa que no es propia, una enfermedad que obliga a quedarse dentro. Esta lectura dice lo contrario. Lo que importa no es el tamaño del espacio, sino lo que se hace dentro de él. Mira hoy tu habitación, tu cocina, tu puesto de trabajo, y pregúntate qué bien puedes hacer exactamente desde ahí.
Petición
Que haga lo que pueda desde donde vivo.
Amén.Oración final
Santa Mariana de Jesús, lirio de Quito:
ruega por nosotros,
por nuestra ciudad y por nuestros enfermos,
y enséñanos a dar la vida en lo pequeño.
Amén.
Mañana toca el día 2. Vuelve a esta hora.