Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 6 de julio

  1. Oración de todos los días

    Santa María Goretti,
    niña que perdonó lo imperdonable:

    protege a los niños de mi familia,
    y a mí dame el perdón que no me sale,
    aunque tarde años en llegar.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Sabiduría 4,7-14

    7 Mas el justo, aunque sea arrebatado de muerte prematura, estará en lugar de refrigerio. 8 Porque no hacen venerable la vejez los muchos días ni los muchos años; sino que la prudencia del hombre suple por las canas, 9 y es edad anciana la vida inmaculada. 10 Porque el justo agradó a Dios, fue amado de Él; y como vivía entre los pecadores, fue trasladado a otra parte: 11 fue arrebatado para que la malicia no alterase su modo de pensar, ni sedujesen su alma las apariencias engañadoras del mundo. 12 Pues el hechizo de la vanidad del siglo oscurece el bien; y el inconsciente ímpetu de la concupiscencia pervierte el ánimo inocente. 13 Con lo poco que vivió, llenó la carrera de una larga vida. 14 Porque su alma era grata a Dios; por eso mismo se apresuró el Señor a sacarle de en medio de los malvados. Viéndolo las gentes, no entendieron ni reflexionaron en su corazón
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta. Una niña jornalera, canonizada con su madre presente en la plaza.

    El libro de la Sabiduría se enfrenta a una pregunta dolorosa: ¿por qué muere joven el justo? Y responde que la vejez venerable no se mide por los años, que el justo, aunque muera antes de tiempo, ha llenado en poco una vida larga. Es un texto que se lee en muchos funerales de jóvenes.

    María Goretti fue canonizada el 24 de junio de 1950. Fue la primera vez que una madre asistía a la canonización de su hija. En la plaza había una multitud tan grande que la ceremonia se hizo al aire libre. Una niña campesina, analfabeta, de once años, declarada santa ante el mundo.

    No la honramos porque muriera, sino por cómo vivió esos pocos años: cuidando a los suyos, rezando a su manera sencilla, diciendo no a quien la quería usar, perdonando al final. Al cerrar la novena, pon en las manos de Dios a todos los niños que conoces por su nombre, y a los que no tienen quien los proteja. Y pídele lo que más cuesta: un corazón que no se endurezca con el mal recibido.

  4. Petición

    Santa María Goretti, gracias por estos nueve días.
    Protege a los niños y dame corazón capaz de perdonar.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa María Goretti,
    mártir de la pureza y del perdón:
    protege a los niños,
    consuela a las víctimas
    y alcánzanos un corazón capaz de perdonar.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.