Día 8 de 9
Octavo día — Mi propio rencor
Oración de todos los días
Santa María Goretti,
niña que perdonó lo imperdonable:protege a los niños de mi familia,
y a mí dame el perdón que no me sale,
aunque tarde años en llegar.
Amén.Lectura del día
26 Si os enojáis, no queráis pecar; no sea que se os ponga el sol estando todavía airados. EFESIOS 27 No deis lugar o entrada al diablo; 28 el que hurtaba, no hurte ya; antes bien trabaje, ocupándose con sus manos en algún ejercicio honesto, para tener con qué subsistir y dar al necesitado. 29 De vuestra boca no salga ningún discurso malo, sino los que sean buenos para edificación de la fe, que den gracias o inspiren piedad a los oyentes. 30 Y no queráis contristar con vuestros pecados al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Toda amargura, ira y enojo, y gritería y maledicencia, con todo género de malicia, destiérrese de vosotros. 32 Al contrario, sed mutuamente afables, compasivos, perdonándoos los unos a los otros, así como también Dios ha perdonado a vosotros por Jesucristo.
Meditación del día 8
Al lado de esto, casi todo lo que yo no perdono es pequeño.
Pablo no dice que no te enfades. Dice: si os enojáis, no pequéis, y que no se ponga el sol sobre vuestro enojo. Luego enumera lo que hay que arrancar: amargura, ira, gritos, maledicencia. Y termina con el motivo: perdonaos como Dios os perdonó en Cristo.
Después de siete días mirando la historia de María Goretti y de su madre, tus rencores se ven de otro tamaño. El cuñado que no devolvió la plata, la amiga que habló a tus espaldas, el jefe que te ninguneó en una reunión. Duelen, y no hay que fingir que no. Pero muchas veces les dedicas una energía desproporcionada: los repasas por la noche, los cuentas una y otra vez, los alimentas.
Aquí el perdón sí depende de ti, porque eres tú quien lo guarda. Escoge hoy uno solo, el más concreto, y dilo en voz alta en la petición. No hace falta llamar a esa persona ni reconciliarse mañana. Basta con dejar de alimentarlo: cuando venga a la cabeza, no lo repases. Empieza por ahí, antes de que se ponga el sol de este día.
Petición
Ayúdame a perdonar esto: (dilo ahora).
Amén.Oración final
Santa María Goretti,
mártir de la pureza y del perdón:
protege a los niños,
consuela a las víctimas
y alcánzanos un corazón capaz de perdonar.
Amén.
Mañana toca el día 9. Vuelve a esta hora.