Sabiduría 4

1 ¡Oh, cuan bella es la generación casta con esclarecida virtud! Inmortal es su memoria, y en honor delante de Dios y de los hombres. Significado Trátase de los que hacen voto de castidad. (Véase Mt. 19, 12.) — Esto es, según el texto griego, «los que se conservan»

2 Cuando está presente, la imitan, y cuando se ausenta, la echan de menos; y coronada triunfa eternamente, ganando el premio en los combates por la castidad.

3 Pero la raza de los impíos, aunque multiplicada, de nada servirá; ni echarán hondas raíces los pimpollos bastardos, ni tendrán una estable consistencia.

4 Que si por algún tiempo brotan, como no tienen firmeza serán sacudidos por el viento, y desarraigados por la violencia del huracán.

5 Con lo que serán desgajadas sus ramas antes de acabar de formarse; inútiles y de áspero gusto sus frutos, y para nada buenos.

6 Porque los hijos nacidos de uniones ilícitas, al preguntárseles de quién son, vienen a ser testigos que deponen contra el crimen de sus padres. Muerte del justo y del pecador

7 Mas el justo, aunque sea arrebatado de muerte prematura, estará en lugar de refrigerio.

8 Porque no hacen venerable la vejez los muchos días ni los muchos años; sino que la prudencia del hombre suple por las canas,

9 y es edad anciana la vida inmaculada.

10 Porque el justo agradó a Dios, fue amado de Él; y como vivía entre los pecadores, fue trasladado a otra parte:

11 fue arrebatado para que la malicia no alterase su modo de pensar, ni sedujesen su alma las apariencias engañadoras del mundo.

12 Pues el hechizo de la vanidad del siglo oscurece el bien; y el inconsciente ímpetu de la concupiscencia pervierte el ánimo inocente.

13 Con lo poco que vivió, llenó la carrera de una larga vida.

14 Porque su alma era grata a Dios; por eso mismo se apresuró el Señor a sacarle de en medio de los malvados. Viéndolo las gentes, no entendieron ni reflexionaron en su corazón

15 ser esto una gracia y misericoria de Dios para con sus santos, y providencia particular con sus escogidos.

16 Mas el justo muerto condena a los impíos que viven; y su juventud presto acabada, la larga vida del pecador.

17 Los impíos verán el fin del hombre prudente, y no comprenderán los designios de Dios sobre él, ni cómo el Señor le ha puesto en salvo; 181 veránle, y le mirarán con desprecio; mas el Señor se burlará de ellos;

19 y al cabo vendrán a morir sin honor, y estarán con eterna infamia entre los muertos; porque Dios hará que estos hinchados de orgullo revienten por medio, sin que osen abrir su boca, y los desquiciará desde los cimientos, y reducirlos a extrema desolación, y quedarán gimiendo, y perecerá su memoria.

20 Comparecerán llenos de espanto por el remordimiento de sus pecados, y sus iniquidades se levantarán en contra de ellos para acusarlos. El justo y el pecador después de la muerte

Toca ✦ junto a un versículo para leer su significado (notas de la edición de Torres Amat).