Día 4 de 9
Cuarto día — Por los ciegos
Oración de todos los días
Santa Lucía,
que llevas la luz en el nombre:
cuida los ojos de los que te encomiendo.Y cúrame la otra ceguera:
la de no ver a quien tengo al lado.
Amén.Lectura del día
1 Al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento: 2 y sus discípulos le preguntaron: Maestro, ¿qué pecados son la causa de que éste haya nacido ciego: los suyos, o los de sus padres? 3 Respondió Jesús: No es por culpa de éste, ni de sus padres, sino para que las obras de Dios resplandezcan en él. 4 Conviene que Yo haga las obras de Aquel que me ha enviado, mientras dura el día: viene la noche de la muerte, cuando nadie puede trabajar: 5 mientras estoy en el mundo, Yo soy la luz del mundo. 6 Así que hubo dicho esto, escupió en tierra, y formó lodo con la saliva, y aplicóle sobre los ojos del ciego, 7 y díjole: Anda, lávate en la piscina de Siloé (palabra que significa El Enviado). Fuese, pues, y lavóse allí, y volvió con vista. b) Discusión del milagro
Meditación del día 4
Los que ya no ven y siguen trabajando, criando hijos y moviéndose por la ciudad.
Ante un hombre ciego de nacimiento, los discípulos hacen la pregunta que todavía hoy se hace mucha gente: ¿quién pecó, él o sus padres, para que naciera ciego? Jesús la corta en seco: ni él ni sus padres. La discapacidad no es un castigo. Y aun así, durante siglos, en muchas familias se escondía al hijo ciego o sordo porque daba vergüenza.
Las personas ciegas trabajan, crían hijos, estudian, cruzan la ciudad con un bastón o un perro guía, usan el móvil con lector de pantalla. Lo que más les complica la vida no suele ser la ceguera, sino una ciudad llena de obstáculos —aceras rotas, motos aparcadas encima, semáforos sin sonido— y una sociedad que les habla como si fueran niños o les agarra del brazo sin preguntar. Si quieres ayudar a alguien ciego, pregúntale primero si necesita ayuda y cómo. Háblale a él, no a su acompañante. Y si eres concejal, arquitecto o comerciante, piensa en tus aceras: también eso es oración.
Petición
Que las ciudades sean transitables para ellos
y que no los tratemos como niños.
Amén.Oración final
Santa Lucía, virgen y mártir,
que diste tu vida por la luz verdadera:
conserva la vista de nuestros ojos
y alúmbranos por dentro.
Amén.
Mañana toca el día 5. Vuelve a esta hora.