Día 2 de 9

Segundo día — Por los enfermos de la vista

  1. Oración de todos los días

    Santa Lucía,
    que llevas la luz en el nombre:
    cuida los ojos de los que te encomiendo.

    Y cúrame la otra ceguera:
    la de no ver a quien tengo al lado.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Marcos 10,46-52

    46 Después de esto, llegaron a Jericó: y al partir de Jericó con sus discípulos, seguido de muchísima gente, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino, pidiendo limosna. 47 Habiendo oído, pues, que era Jesús Nazareno el que venía, comenzó a dar voces, diciendo: Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí. 48 Y reñíanle muchos para que callara. Sin embargo, él alzaba mucho más el grito: Hijo de David, ten compasión de mí. 49 Parándose entonces Jesús, le mandó llamar. Y le llamaron, diciéndole: ¡Ea!, buen ánimo: levántate, que te llama. 50 El cual, arrojando su capa, al instante se puso en pie y vino a Él. 51 Y Jesús le dijo: ¿Qué quieres que te haga? El ciego le respondió: Maestro mío, haz que yo vea. 52 Y Jesús: Anda, que tu fe te ha curado. Y de repente vio, y le iba siguiendo por el camino. Entrada triunfal en Jerusalén
  3. Meditación del día 2

    Cataratas, glaucoma, desprendimientos: cosas que se arreglan si hay medios, y que dejan ciego a quien no los tiene.

    Bartimeo es ciego y mendiga a la salida de Jericó. Cuando oye que pasa Jesús, grita, y la gente lo manda callar. Molesta. Él grita más fuerte. Jesús se para, lo llama y le hace una pregunta que parece obvia: ¿qué quieres que haga por ti? Bartimeo no da rodeos: que vea. Y cuando ve, tira el manto y lo sigue por el camino.

    Hoy muchas cegueras se curan: una catarata se opera en veinte minutos, el glaucoma se frena con gotas si se detecta a tiempo, la retinopatía del diabético se controla. El problema es que no todos llegan a tiempo. En muchos lugares de América Latina la lista de espera en el sistema público es de meses, y la gente pobre pierde la vista por algo que tenía arreglo. Esa también es una forma de mandar callar a Bartimeo. Reza por los que nombras hoy, sí. Y si tienes un familiar mayor o diabético, asegúrate de que vaya a revisión. A veces la ayuda de Dios pasa por pedir la cita.

  4. Petición

    Santa Lucía, cuida la vista de: (dilos por su nombre).
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Lucía, virgen y mártir,
    que diste tu vida por la luz verdadera:
    conserva la vista de nuestros ojos
    y alúmbranos por dentro.
    Amén.

Mañana toca el día 3. Vuelve a esta hora.