Día 9 de 9

Noveno día — Víspera del 26 de julio

  1. Oración de todos los días

    Santa Ana y san Joaquín,
    abuelos del Señor:
    vosotros esperasteis mucho y no perdisteis la fe.

    Enseñadnos a esperar así.
    Bendecid a los mayores de esta familia
    y a los que aguardan un hijo.
    Amén.

  2. Lectura del día

    Salmos 127,1-7

    1 Cántico gradual. 2 Bienaventurados todos aquellos que temen al Señor, que andan por sus santos caminos. 3 Dichoso tú, oh justo; porque comerás en paz el fruto del trabajo de tus manos: y dichoso serás, y todo te irá bien. 4 Tu esposa será como una parra fecunda en el recinto de tu casa: alrededor de tu mesa estarán tus hijos como pimpollos de olivos. 5 Tales serán las bendiciones del hombre que teme al Señor. 6 El Señor te bendiga desde Sión, para que contemples los bienes de Jerusalén, y disfrutes de ellos todos los días de tu vida, 7 y veas a los hijos de tus hijos, y la paz en Israel.
  3. Meditación del día 9

    Mañana es su fiesta, que es también el día mundial de los abuelos. Lo propio de hoy es ir a verlos o llamarlos.

    El salmo termina con una bendición que suena a fiesta de pueblo: que veas a los hijos de tus hijos. Pocos regalos hay más grandes para un viejo que conocer a sus nietos y verlos crecer. Por eso el día de santa Ana y san Joaquín se ha vuelto también el día de los abuelos; el papa Francisco instituyó en 2021 una jornada mundial dedicada a ellos, que se celebra el domingo cercano a esta fiesta.

    Lo propio de mañana, entonces, no es solo ir a misa. Es ir a verlos, o llamarlos si están lejos, o visitar su tumba si ya no están. Y escucharlos: dejar que cuenten otra vez la historia de siempre, preguntarles cosas que nadie más sabe, grabarlos si hace falta para que sus voces no se pierdan.

    Tampoco olvides a los que esperan hijos y no los tienen, ni a los que nunca tendrán nietos. La bendición del salmo no es exclusiva de quien tiene familia grande. La mesa de Dios es larga.

  4. Petición

    Santa Ana y san Joaquín, gracias por estos nueve días.
    Cuidad a los mayores de mi familia
    y a los que esperan un hijo.
    Amén.

  5. Oración final

    Santa Ana y san Joaquín,
    que merecisteis tener por hija a la Madre de Dios:
    rogad por nuestras familias.

    Por los abuelos que sostienen esta casa,
    por los que esperan un hijo
    y por los mayores que hoy están solos.
    Amén.

Con este día se cierra la novena.