Día 7 de 9
Séptimo día — Cuidar a los que nos cuidaron
Oración de todos los días
Santa Ana y san Joaquín,
abuelos del Señor:
vosotros esperasteis mucho y no perdisteis la fe.Enseñadnos a esperar así.
Bendecid a los mayores de esta familia
y a los que aguardan un hijo.
Amén.Lectura del día
14 Hijo, alivia la vejez de tu padre, y no le des pesadumbres en su vida; 15 y si llegase a volverse como un niño, compadécele y jamás le desprecies por tener tú más vigor que él; porque la beneficencia o caridad con el padre no quedará en olvido. 16 Por sobrellevar los defectos de la madre en su decrepitud recibirás tu recompensa. 17 Así la justicia será el fundamento de tu casa o edificio; y en el día de la tribulación habrá quien se acuerde de ti: y como en un día sereno se deshace el hielo, así se disolverán tus pecados.
Meditación del día 7
Llega el día en que los papeles se cambian. Cuidar a un padre mayor es duro y casi siempre recae en uno solo.
El Eclesiástico lo dice sin rodeos: si tu padre pierde la cabeza y se vuelve como un niño, ten paciencia y no lo desprecies porque tú ahora tienes más fuerza. Lo escribió alguien que conocía muy bien lo que es cuidar a un viejo.
Cuidar a un padre con demencia o con una enfermedad larga es de las cosas más agotadoras que hay. Y la experiencia de casi todas las familias es la misma: el cuidado recae en una sola persona, normalmente una hija, la que vive más cerca o la que no se casó. Los demás hermanos ayudan con opiniones, a veces con algo de plata, y poco más.
Por eso la petición pide justicia, no solo paciencia. Si eres el que cuida, tienes derecho a pedir relevo sin sentirte mal. Si eres el que está lejos, puedes hacer más de lo que haces: llamar a quien cuida, pagar a alguien unas horas, venir unos días para que descanse. Honrar a los padres incluye no abandonar al hermano que los atiende.
Petición
Dadnos paciencia con los mayores que dependen de nosotros
y justicia para repartir el cuidado entre los hermanos.
Amén.Oración final
Santa Ana y san Joaquín,
que merecisteis tener por hija a la Madre de Dios:
rogad por nuestras familias.Por los abuelos que sostienen esta casa,
por los que esperan un hijo
y por los mayores que hoy están solos.
Amén.
Mañana toca el día 8. Vuelve a esta hora.